18/04/2002 | 750

Asamblea Regional de Bahía Blanca

Casi 200 compañeros colmaron el Sindicato de Comercio de Bahía Blanca. Se trató de una Asamblea Regional de trabajadores ocupados y desocupados con delegaciones de Coronel Suárez, Dorrego, Tornquist, Carmen de Patagones y Bahía Blanca, donde había compañeros de Ingeniero White y de una docena de barrios de esta capital de la desocupación. Estuvieron el Sindicato Gráfico y delegados docentes y bancarios de Bahía, y el Sindicato del Caucho-Gatic y activistas municipales de Coronel Suárez. También participó una delegación de la Asamblea Popular de Bahía y otros movimientos vecinales, como Vecinos por la Vida de White.


El debate mostró un movimiento piquetero en desarrollo y sacó a luz las violentas contradicciones de un Polo Petroquímico que obtiene ganancias fabulosas, mientras contamina y subocupa trabajadores. La contradicción de un puerto que mueve montañas de dinero de exportaciones, hoy favorecidas por la megadevaluación, y la población de Ingeniero White, con mayoría absoluta de desocupados. Puso de relieve la situación de un municipio como el de Coronel Suárez, donde se prepara el despido de centenares de contratados para suplantarlos por planes de Jefes de Hogar.


El hecho mismo de que 110 compañeros bahienses estén procesados por un piquete en la Petroquímica Profertil y por otro frente a EG3 en la jornada nacional del Bloque, está indicando el ascenso del movimiento y su orientación de lucha por puestos genuinos de trabajo, una lucha que se prolonga ahora con acampes frente al Municipio y que a partir de la Asamblea Regional proyecta nuevos embates de movilización y lucha para arrancar distintas reivindicaciones a la Intendencia radical de Bahía.


El plenario procesó también la experiencia de lucha de Carmen de Patagones, donde el movimiento piquetero llegó incluso a arrancar viviendas populares para un sector de compañeros. De conjunto, frente a una Bahía víctima de la tregua de toda la burocracia sindical, el plenario colocó a la región en la ruta del Bahiazo del año pasado, con un plan de lucha regional combinado con el plan de lucha nacional del Bloque. La Asamblea preparó políticamente un activismo para la lucha regional y constituye un mandato hacia la próxima Asamblea Nacional del 18 de mayo.