Con fake news, los medios también piden pasar los planes sociales a intendentes y gobernadores

La propuesta de Cristina Kirchner y de la derecha es alentada por los medios patronales con maniobras de todo tipo.

Noticias falsas.

Tras los dichos de la vicepresidenta Cristina Fernández, que se suman a la orientación de la derecha y los gobernadores, para traspasar la totalidad de los planes sociales a las intendencias y a las gobernaciones, la prensa burguesa alienta la medida con todo tipo de maniobras, especulaciones y confusiones. Es el caso de las versiones que difundieron luego de la reunión de la Unidad Piquetera con el ministro Zabaleta, arrancada gracias a la contundencia del plan de lucha piquetero en reclamo por trabajo y asistencia social.

Distintos artículos publicados por los medios La Nación (22/6) y Clarín (23/6), entre otros, señalan que el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, avanzaría con el traspaso de casi 200 mil planes sociales a los intendentes y gobernadores, tras la reunión mantenida con la Unidad Piquetera y luego de que la vicepresidenta reclamara el “monopolio estatal” de los planes sociales.

Desde el Polo Obrero y las organizaciones piqueteras desmintieron que se trate del traspaso de beneficiarios del Potenciar Trabajo organizados con ellos, señalando que en verdad se trata de todo lo contrario: estamos hablando de los 180 mil pedidos de pase de organización de beneficiarios que se encuentran sometidos a los punteros municipales y sus “organizaciones sociales”.

Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, señaló incluso en una entrevista con Sietecase que en el último periodo fueron 14.000 los beneficiarios de programas sociales que se pasaron de estas organizaciones punteriles -muchas de ellas vinculadas directa e indirectamente con las intendencias- a las organizaciones de la Unidad Piquetera. Esto pone de relieve el cansancio ante las arbitrariedades y el abuso por parte de los punteros, y el poder de atracción que despiertan quienes se organizan en asambleas y plenarios para dar la lucha contra el hambre y el ajuste.

Desde principios del año y al calor de la fuga de beneficiarios de los programas sociales hacia las organizaciones piqueteras, el gobierno instrumentó una resolución que busca bloquear el traspaso de desocupados hacia los grupos piqueteros, forzando a todo el que requiere un cambio de Unidad de Gestión a volver a caer en las manos de los intendentes y los gobernadores.

La realización del planteo de Cristina Kirchner, defendido por los gobernadores, intendentes, el PRO y hasta la derecha “libertaria”, implicaría necesariamente un fraude laboral a gran escala. El pasaje de los beneficiarios del Potenciar Trabajo a las intendencias y gobernaciones busca reemplazar mano de obra de convenio por trabajadores ultraprecarizados y explotados, sin ningún derecho ni estabilidad laboral.

Los medios patronales se han valido de la reciente reunión de Zabaleta con la Unidad Piquetera para alimentar la confusión, pero la misma no trató nada de lo que estos afirman, y la resolución sobre los 180 mil pedidos de pases, incluso, precede todo este debate.

La Unidad Piquetera y el gobierno han pasado a un cuarto intermedio, en medio de las discusiones por una salida para millones de trabajadores desocupados, que carecen de ingresos regulares. Desde los sectores piqueteros denuncian el ajuste oficial, con el cierre de la asistencia económica para las y los desocupados y con el recorte en las partidas alimentarias para los comedores. Además de denunciar la caída de los ingresos de indigencia de los programas sociales, con la desactualización del salario mínimo.

Reclaman por un seguro universal al desocupado, que sirva para cubrir el costo de la canasta básica, y que elimine toda intermediación de punteros. Sin embargo, desde el gobierno y la oposición patronal rechazan esta orientación, al considerarla incompatible con las necesidades del ajuste en marcha y el pago al FMI, cuestiones que priorizan por sobre las necesidades populares.

Este viernes 24, las organizaciones piqueteras convocan a un Ollazo en el Obelisco porteño, encabezado por las trabajadoras de los comedores populares, en respuesta a las acusaciones infundadas de la vicepresidenta Cristina Kirchner contra quienes realizan una tarea imprescindible en las barriadas obreras. Cristina quiere desmantelar estos comedores populares para someter a las trabajadoras al arbitrio de los intendentes y sus punteros, lo que implica una mayor precariedad y el desmantelamiento de la organización colectiva de vecinos y vecinas desocupadas.

A su vez, participaran de la vigilia y movilización al Puente Pueyrredón, al cumplirse 20 años del asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán: una lucha contra la impunidad que se ha convertido en un emblema de la lucha piquetera.