Con piquetes los obreros frenaron los despidos

El martes 20, directivos de la empresa Parmalat se presentaron en la planta de Chascomús, con la intención de retirar todas las máquinas que ponen en marcha el proceso productivo de la fábrica. Lo que buscaba la empresa era trasladar toda la maquinaria a la planta de Pilar, y concentrar allí la producción, provocando, por un lado, que la planta de Chascomús quedara totalmente vacía, y por el otro, dejar en la calle a sus 280 trabajadores. Esta acción salvaje de la patronal fue respondida por los trabajadores con la inmediata ocupación de toda la planta para impedir el vaciamiento.


A partir de ese momento, comenzó una negociación entre nuestro sindicato, Atilra, y la empresa, con la intervención de los pobladores de la zona y el gobierno municipal. Al mismo tiempo, por medio del sindicato se entabló una jornada de lucha por la reincorporación de los 280 despedidos, que comenzó el lunes 26, a partir de las 4 de la mañana, cuando se realizó un piquete frente a la planta que está ubicada en el complejo industrial de Pilar, reclamando la reincorporación. Estuvimos allí hasta las 11 de la mañana, cuando marchamos a la planta ubicada en Carapachay, donde hicimos otro piquete. Allí, recibimos la solidaridad de Asambleas Populares de la localidad y de una numerosa delegación del Polo Obrero, que nos hicieron el aguante hasta las 7 de la tarde, momento en que se recibió la noticia de que se había llegado a una conciliación obligatoria entre el sindicato y la empresa, volviendo a tratar el conflicto en una audiencia dentro de 15 días.