16/08/2001 | 717

Congreso piquetero de la Capital

Llamamiento
Por Editor

La lucha de los trabajadores argentinos ha entrado en una fase decisiva. La Asamblea de piqueteros de La Matanza, su programa y su plan de lucha, se han levantado como una alternativa para el conjunto de los explotados del país. El movimiento nacional de piqueteros se perfila como una nueva dirección política de las masas trabajadoras argentinas.


Mientras tanto, los representantes del gran capital, los De la Rúa-Cavallo-Ruckauf o Ibarra, nos llevan a la cesación de pagos, la devaluación o la dolarización, con sus consecuencias para los trabajadores: desocupación en masa, hundimiento del salario, destrucción de la salud y la educación públicas. El más elemental reclamo de los trabajadores y los desocupados es incompatible con la permanencia de este gobierno antiobrero.


En las deliberaciones de La Matanza tuvieron amplia mayoría los planteos a favor de una lucha decidida contra el gobierno y de una política independiente de los explotados respecto de la patronal, su estado y sus partidos.


La asamblea piquetera de La Matanza fijó un programa político que el Polo Obrero reivindica a muerte: la libertad de los piqueteros presos, el desprocesamiento de los luchadores enjuiciados, la derogación de la legislación del recorte salarial, jubilatorio y de los presupuestos de la seguridad social, y el reclamo de la huelga general a las centrales sindicales.


La Asamblea abrió el debate sobre la salida política nacional que deben postular los trabajadores. El Polo Obrero fijó una posición clara: que se vaya el gobierno de De la Rúa-Cavallo y Ruckauf y que gobierne una Asamblea Constituyente soberana nacional, en las provincias y los municipios, que cumplan con los reclamos de las masas trabajadoras y reorganicen el país sobre la base de un plan económico y político de la clase obrera.


Los planteos que pretenden colocar la lucha de los piqueteros como furgón de cola de sectores patronales, industriales y agrarios y salvar a este gobierno quieren disolver al movimiento piquetero, como sucedió con la gran movilización de Aerolíneas Argentinas. El destino del movimiento nacional nacido en La Matanza es la profundización, hasta arrancar la huelga general indefinida para terminar con este régimen.


 


El Polo Obrero en la Ciudad


El primer Congreso de Polo Obrero de la Capital, abrió un rumbo de lucha común para compañeros ocupados, desocupados y movimientos de la vivienda de la Ciudad. El 29 de mayo, una concentración multitudinaria estableció un programa de salida para los explotados de Capital. Luego este movimiento confluyó con el de la Asamblea Nacional piquetera, en las movilizaciones realizadas el 31 de julio y el 8 de agosto sobre la Jefatura de Gobierno.


Aunque se «lamenta» por el «ajuste nacional», el gobierno de Ibarra aplica en la Ciudad la política de Cavallo-Bullrich. Los frepasistas porteños le han propuesto a Cavallo hacerse cargo de la policía y de la Justicia, sin que el Estado nacional le transfiera las partidas presupuestarias correspondientes. Para poder afrontar semejante «muerto», Ibarra ya ha puesto en marcha su propio «ajuste», atacando a los más explotados de la Ciudad. El recorte porteño debutó en el área de Promoción Social. Allí, en nombre de la «transparencia» en el gasto, los mismos funcionarios sospechados por la manipulación de los planes sociales, pretenden dejar en la calle a los compañeros desalojados que se albergan en hoteles de paso. Del mismo modo, no hay ayuda alimentaria para los movimientos genuinos de desocupados. El próximo ataque de los «progres» se dirige al área de salud, donde proyectan la creación de un «carnet de porteño» para la atención en los hospitales municipales, preparando el camino para el arancelamiento general de los servicios de salud.


Mientras anuncia una «razzia» contra los contribuyentes municipales, Ibarra no cesa de anunciar todo tipo de beneficios impositivos y subsidios crediticios para los proyectos inmobiliarios de la Corporación del Sur. Inmensas extensiones de terrenos que deberían servir para la radicación de villas y asentamientos pretenden ser entregadas a los especuladores. Por eso, se reprime a los sin techo: con la Federal o con los punteros y «burócratas villeros» financiados por el Gobierno.


Contra estas agresiones, está en curso un importante movimiento de lucha de los estatales, de la salud, de los desalojados. El Polo Obrero trabaja por la unificación de estos movimientos, en un plan de lucha y en un programa que levante a los explotados de la Ciudad como salida, frente al gobierno de los especuladores y los banqueros:


Salario de 600 pesos por 8 horas de trabajo. Trabajo para todos o seguro al desocupado de 500 pesos para todo mayor de 16 años en condiciones de trabajar. Planes de empleo a cargo del Estado. Reparto de las horas de trabajo existentes, sin afectar el salario. Seis horas por trabajo insalubre con salario de 8 hs. Efectivización de todos los contratados del municipio. Plan de obras públicas, viviendas populares y mantenimiento, generando 50 mil puestos de trabajo para los actuales desocupados. Prohibición de todos los desalojos. Disponibilidad de las viviendas del municipio para soluciones habitacionales. Escrituración, titularización y urbanización de las villas mediante construcción de vivienda para todos, con presupuesto y dirección técnica del gobierno, bajo control de los vecinos. Planes de autoconstrucción con salarios de 600 pesos por 8 horas. Radicación y documentación gratuita para los trabajadores inmigrantes que viven en la ciudad, cese de su persecución. No a la expulsión de los trabajadores de la ciudad: control obrero y vecinal de la Corporación del Sur. Becas para estudiantes, raciones de alimentos para todos los que lo necesiten. Fuera los burócratas a sueldo del gobierno de los barrios y las villas: libre elección de delegados. Por vecinales y cuerpos de delegados independientes del régimen y sus partidos. Reconocimiento de su autoridad para organizar los reclamos de sus representados.


Compañero:


Para debatir este programa, para realizar un balance de la lucha emprendida y relanzar un plan de lucha de todos los explotados de la Ciudad, te esperamos el próximo sábado 25.