Impulsemos la lucha contra los cortes de los servicios esenciales

Los barrios más pobres son los más afectados por la intermitencia en el servicio eléctrico

En las últimas semanas, como ocurre cada vez que llegan las altas temperaturas, cientos de miles de trabajadores se vieron afectados por cortes en el suministro eléctrico de sus hogares. El Ente Nacional Regulador de Electricidad (Enre) informó que más de 570 mil usuarios estuvieron sin luz durante el último fin de semana. Los cortes de suministro de la empresa Edenor se concentraron en la zona de Malvinas Argentinas, La Matanza y una parte importante de la Ciudad de Buenos Aires. Por su parte, los cortes de la empresa Edesur afectaron a la franja sur de la Ciudad, como Lugano, Bajo Flores y la zona sur del conurbano bonaerense: Esteban Echeverría, Florencia Varela, Berazategui y Avellaneda.

Los barrios más pobres son los más afectados por esta intermitencia en el servicio eléctrico. Los tiempos de reposición del servicio que, según figura en los contratos de concesión no pueden superar las 24 horas, fueron excedidos, generando grandes pérdidas materiales para los vecinos afectados, principalmente la descomposición de los alimentos que las familias almacenan.

Rápidamente se hicieron sentir reclamos en distintos puntos de la Ciudad y alrededores. Vecinos del barrio Copello, Samoré, Naguera de Lugano, hicieron cortes sobre la Dellepiane tras estar sin electricidad por más de 24 horas. También hubo movilizaciones en la puerta de la sede de Edesur de Parque Avellaneda por los cortes en la zona de Flores y Bajo Flores. El viernes pasado, la autopista Buenos Aires-La Plata también estuvo cortada por un piquete organizado por vecinos afectados de la zona sur del conurbano.

A pesar de los millonarios subsidios que el Estado nacional entrega a las empresas distribuidoras de electricidad, no hay muestras de inversiones que permitan garantizar el acceso a este servicio esencial. El Enre amenaza con sanciones económicas a las privatizadas, pero no exige una rendición de cuentas de a dónde se invierten los subsidios millonarios, en un año en donde el mismo gobierno habilitó un tarifazo que golpeó directamente el bolsillo de los trabajadores que hoy se encuentran afectados por estos cortes. La situación en las villas y asentamientos es aún más grave. Los cortes de luz impiden el desarrollo de una vida digna en contextos de hacinamiento en épocas de altas temperaturas.

Desde el Polo Obrero nos organizamos en todas las barriadas del país por el derecho al trabajo, por el alimento de las familias y las reivindicaciones más elementales. También nos organizamos por el derecho a una vida digna con los servicios esenciales garantizados.