Movimiento piquetero
5/12/2002|783
La plata para comida va a pagar la deuda
Seguir
Este 19 de noviembre, 20 compañeros de Barrio UTA nos movilizamos a la Municipalidad de San Martín con el objetivo de conseguir mercadería para el Comedor. Junto con los compañeros del Polo Obrero de Villa Zagala, marchamos desde la estación de San Martín hasta la Municipalidad y allí instalamos una olla popular, mientras una comisión ingresó al Municipio para tener una entrevista con Lidia Naim (mujer de Ivoskus y secretaria de Acción Social). Logramos entrevistarnos con la secretaria de Comedores, que nos informó que no había mercadería (¿para nosotros?), ufanándose con que San Martín sale adelante, ya que la deuda del Municipio pasó de 100 millones a 70 en la gestión Ivoskus. Queda claro por qué los hospitales de San Martín no tienen nada que envidiarle a Tucumán: la plata de la comida se usa para pagar la deuda. La Asamblea resolvió cortar la calle y a las 7 de la tarde se votó acampar en la puerta de la Municipalidad para tener (al otro día) una entrevista con Nair.
Bajo una torrencial lluvia, y con el aguante de los compañeros del Polo de Ciudadela, San Fernando y Vicente López, en un ambiente de fraternal solidaridad pasamos la noche.
El miércoles a las 10 de la mañana y con los compañeros que regresaron desde los barrios, la Asamblea resolvió cortar mientras la comisión subía a negociar. Nair sólo recibió a tres compañeros, y en una durísima discusión sólo sacamos en claro lo siguiente: el Municipio no quiere darle mercadería a los comedores del Polo, siendo que sólo nosotros (las organizaciones piqueteras) no restringimos el alimento sólo a niños menores de 6 años. El Municipio no quiere destinar presupuesto para alimentos porque su compromiso es con los bancos. Los mismos bancos que han estafado y confiscado todos los ahorros. Los mejores alumnos de Duhalde son radicales, y esto es porque son parte del mismo régimen. Pero el Polo no da tregua e Ivoskus tiene que irse. El Argentinazo empieza en San Martín, porque sólo hemos vuelto a los barrios para realizar una feroz campaña con los vecinos y los medios para regresar al Municipio. 300 personas se alimentan diariamente en nuestros comedores, solo con el esfuerzo de los propios compañeros. Y el Estado, negándose a su sostenimiento, se convierte en un asesino de familias trabajadoras. Ellos deben irse porque solo una Asamblea Constituyente en la Nación, la Provincia y el Municipio puede darle una respuesta independiente de los banqueros al problema del hambre.
¡Fuera Ivoskus ya!
¡Que se vayan todos!
¡Por otro Argentinazo!

