Los desocupados del Plan Repsol se suman

Los piquetes de la zona norte de Santa Cruz no sólo han desnudado la incapacidad del gobernador Kirchner y su clan gobernante, sino que han puesto a la clase obrera en un estado de deliberación y de acciones solidarias que no dejan de sucederse.


Al piquete en la ciudad de Las Heras se ha sumado un grupo de jóvenes desocupados de la localidad de Los Antiguos (límite con Chile), que no sólo trajeron sus reclamos, sino también adhesiones de la comunidad y hasta del Concejo Deliberante, cuando el gobierno vociferaba el descontento en ese pueblo por el aislamiento que soportaba debido al piquete.


El viernes 2/8, en Comodoro Rivadavia (provincia de Chubut), la Coordinadora de Desocupados llevó a cabo un corte de ruta por más de dos horas en solidaridad con los compañeros de la franja norte de Santa Cruz.


Los 120 trabajadores petroleros desocupados que están cobrando el subsidio de 500 pesos, arrancado a Repsol hace casi dos años, votaron por unanimidad, en su habitual asamblea de los viernes, con asistencia plena, porque se informó la continuidad del subsidio por tres meses más, sumarse en grupos rotativos de 20 a 30 compañeros al piquete instalado en Caleta Olivia, para sostenerlo hasta que triunfe.


Además, durante la semana se fueron solidarizando la CTA de Santa Cruz y del Chubut, docentes, empleados judiciales, trabajadores municipales y las plantas pesqueras. Esto es realmente un hervidero. Se estudia la posibilidad de la visita de Emilio Alí a la zona para acompañar el reclamo de los piqueteros.


Primer triunfo: el miércoles 31/7, en horas de la noche, integrantes de las "bandas" de Kirchner atacaron a balazos desde un auto Peugeot blanco a los compañeros que estaban en el piquete de la "Batería 17" en Pico Truncado, alejado unos kilómetros del piquete principal; los compañeros salvaron la vida gracias a la acción de un camionero que los hizo subir a su vehículo y los llevó junto al resto de los compañeros. Alertados de esta situación a través de las FM locales, los vecinos de Pico Truncado se movilizaron en dos caravanas, una hacia el piquete para evitar cualquier tipo de represión y otra a la municipalidad para exigirle al intendente que frene a los secuaces del gobierno.


El resultado es que no hubo ningún otro incidente y, al día siguiente, se convocaron distintos gremios e instituciones para exigir al gobierno una solución o se sumaban al piquete; los desocupados acordaron levantar, cada 3 horas, 30 minutos el corte, para evitar el desabastecimiento de la ciudad.


El viernes, sobre el mediodía, cuando expiraba el plazo acordado en la "tregua", se llegó a un acuerdo donde se consiguieron los puestos de trabajo reclamados, con salarios de 580 pesos, obra social, aportes jubilatorios, etc., para realizar obras comunitarias por un lapso de sesenta a noventa días.


En Las Heras, durante el viernes, sucedió algo parecido en cuanto a las negociaciones pero no se llegó a ningún arreglo.


Este triunfo fortaleció los piquetes de Caleta Olivia y Las Heras, y el sábado 3/8 se reunían nuevamente delegados de las tres Coordinadoras para darle continuidad al Plan de Lucha.


El movimiento de trabajadores ocupados y desocpados de la región ha salido fortalecido de todo este proceso de lucha.