Misiones, Corrientes y Chaco, bajo el agua

No es solo "El Niño", la depredación capitalista del medioambiente favoreció las inundaciones.

Lluvias, crecidas y desbordes de los ríos.

El fenómeno climático llamado “El Niño” llegó al noreste de nuestro país, impactando y modificando seriamente el clima de la región de nuestro noreste, afectando a Misiones, Corrientes y también al Chaco.

Las lluvias en el sur de Brasil llegaron a la Argentina desbordando las Cataratas y generando fuertes corrientes de masas de agua que decantó en los ríos Uruguay y Paraná, que rodean a esas provincias (también al norte de Santa Fe y el noreste de Entre Ríos).

Las lluvias, las crecidas y desbordes de los ríos provocaron severas inundaciones, que se preveían desde hace ya más de tres meses.

Pero los gobiernos provinciales no han tomado ninguna medida de prevención, tampoco cuentan con un plan de contingencia, sabiendo que este problema va a continuar, según lo anunciado por las agencias oficiales climáticas nacionales e internacionales. Hay centenares de familias evacuadas en toda esa región. Y las respuestas de los Estados provinciales y nacional son completamente insuficientes.

No solo está en riesgo el ganado y las cosechas inundadas. Las familias, que por la falta de viviendas tuvieron que desplazarse a las orillas de los ríos para poder tener un hogar, están perdiendo lo poco que tienen.

Las evacuaciones en centros municipales solo son pasajeras, no hay ningún anuncio para estos damnificados que han perdido todo.

Los ríos han llegado a ingresar a los hogares más pobres, y junto con ellos los animales, como víboras de lodo, alacranes y otras especies que pueden ser venenosas y peligrosas para los humanos y mascotas.

Otro peligro presente es la oleada de mosquitos y dengue, enfermedades que no son para nada prevenidas por los Estados ni con campañas ni con fondos para el mantenimiento de espacios verdes.

En la provincia de Corrientes, el cuerpo de delegados del Polo Obrero está realizando una enorme campaña a pulmón de solidaridad con los vecinos inundados y barrios aislados, llevando cacerolas con comida caliente, ropas y víveres.

El fenómeno natural llamado “El Niño” es una precipitación natural del planeta generado en el océano Pacífico y que afecta también a otros continentes, pero la erosión del suelo, dañado por los desmontes y cultivos no aptos en bajadas de ríos, ayuda a que el agua en lugar de ser absorbida vaya directamente a los ríos, y éstos se desborden generando un descontrol de la situación.

Se han dado a conocer estudios e investigaciones que indican que el cambio climático acelera estas variantes climáticas, donde un planeta más caliente es más propicio para que los fenómenos naturales desenvuelvan catástrofes “naturales”.

Mientras esto ocurre, debemos reclamar a los gobiernos de todos los niveles un inmediato plan de contingencia que cuente con evacuaciones programadas, plan sanitario y alimenticio, reposición de las casas, artefactos y herramientas de trabajo para las familias más afectadas por las inundaciones.

Todos los pronósticos indican que las lluvias seguirán, por lo que nos encontramos en estado de alerta en esas zonas y hacemos responsable a los gobiernos de la integridad de los habitantes que no tienen ningún medio de supervivencia frente a estos hechos.