Ollas populares: los vecinos de los barrios se organizan frente a una nueva etapa

El plan de ajuste de Milei contra los trabajadores profundizó la crisis social

El plan de ajuste de Milei contra los trabajadores profundizó la crisis social que se vive en los barrios populares, villas y asentamientos de todo el país. El gobierno de Milei y Pettovello ha decidido atacar de manera directa a las familias más pobres eliminando todo tipo de asistencia social. No hay más alimentos para los comedores populares y los programas de asistencia están siendo recortados con miles de despidos en el ex Potenciar Trabajo y el congelamiento de su monto que ya no alcanza para abastecer a una familia ni por una semana.

En el barrio de Soldati, un grupo de vecinos empezó a organizarse para poder garantizar el plato de comida diario de sus familias. Con donaciones de comerciantes y de los propios vecinos montaron una olla popular en la esquina de Mariano Acosta y Cruz, donde todas las semanas se juntan vecinos del barrio Fátima para repartir la cena y después de la comida hacer una asamblea para organizar los reclamos del barrio.

Delia, vecina de Fátima, nos cuenta que en la última olla se sumaron docentes de las escuelas del distrito 19. En una asamblea se abrió el debate sobre la crisis que se vive en el barrio. Comienza un nuevo proceso de organización en las villas de la Ciudad, donde los vecinos arman volantes para difundir y juntar donaciones, cacerolazos para reclamar por las condiciones edilicias de las escuelas de la zona y se suman a las iniciativas por reclamos de alimentos al Ministerio de Desarrollo de la Ciudad.

Una vecina del barrio de Dorrego en La Matanza nos comenta cómo se están organizando en su barrio. Ya es la tercera olla popular y asamblea que organizan los vecinos en la plaza principal del barrio frente a la salita. También se acercaron docentes de las escuelas del barrio y votaron movilizarse a la sede comunal para reclamar alimentos y la atención para los damnificados por las inundaciones de la última semana.

Ramón, un vecino del barrio La Fortuna, en Moreno, nos cuenta cómo todos los viernes se juntan con olla de por medio y los vecinos en asamblea intercambian sobre los principales problemas del barrio, atravesado por una crisis de inseguridad y problemáticas por la falta de urbanización. Esta semana estuvieron recorriendo comercios para juntar donaciones y volver a montar la olla.

La crisis empuja a las familias más pobres a buscar formas de organización para enfrentarla. Como ocurría en los ’90. Las ollas populares y las asambleas barriales se multiplican todos los días, se transformaron en un nuevo punto de organización por los reclamos de las familias en cada barrio. Unificando no solo los reclamos por lo más elemental, como son los alimentos para los comedores populares, sino también por las condiciones edilicias de las escuelas y por los salarios de los docentes para que los pibes puedan estudiar, por la urbanización de los barrios y contra los despidos.