Piqueteros postergan acampe y anuncian estado de alerta ante compromisos del gobierno

La Unidad Piquetera reclama por la entrega de alimentos y herramientas adeudados por el Estado.

Foto: Federico Imas @ojoobrerofotografía.

La Unidad Piquetera postergó la realización de un acampe, previsto para estos días, a la expectativa del cumplimiento de compromisos asumidos por el gobierno para la mejora de la cantidad y calidad de alimentos y el envío de las herramientas adeudadas. Señalaron que se mantendrán en estado de alerta general, en caso de incumplimientos.

La medida de acción de las organizaciones piqueteras, que nuclean a trabajadores precarizados y desocupados, estaba prevista frente al ajuste del gobierno y el retraso en los envíos de alimentos –sumada la baja calidad nutricional- para los comedores populares, en medio de un recrudecimiento de las necesidades como parte del agravamiento de la crisis económica y social, de la mano del programa del FMI.

Desde la Unidad Piquetera señalaron, en un comunicado público, que “En las últimas horas de hoy (martes 17) el Ministerio de Desarrollo Social ha colocado sobre la mesa de negociaciones un cronograma de entrega de alimentos completo, que dice que también mejorará la calidad y variedad de los alimentos que ayudan a paliar la desesperante situación de millones de trabajadores, corridos por el hambre y la imparable inflación”.

Entre los compromisos también se estableció la entrega de las herramientas nunca enviadas a los proyectos productivos autogestionados que desenvuelven cientos de cooperativas en todo el país.

Desde la UP enfatizaron que no se les “escapa que todas estas promesas tienen mucho que ver con los días finales de la campaña electoral, por lo que la Unidad Piquetera mantiene el estado de alerta general, más aún teniendo en cuenta que la perspectiva política y económica, gane quien gane, será la de un mayor ajuste y hasta la posibilidad de una mega devaluación y una hiperinflación”.

Las organizaciones piqueteras son uno de los puntos fuertes en la lucha contra el ajuste del gobierno y sus consecuencias en el crecimiento de la pobreza y la indigencia, con numerosas movilizaciones, acampes, plenarios y acciones de todo tipo contra la política antiobrera de este gobierno y la de los candidatos patronales que se postulan para sucederlo.

Si se da un nuevo incumplimiento los trabajadores precarizados y desocupados volverán a las calles para defender la pelea por las reivindicaciones inmediatas y la lucha por trabajo genuino, salario mínimo que cubra la canasta básica, obras públicas y todos los reclamos obreros y populares.