Sin WiFi ni computadoras no hay educación: la juventud piquetera vuelve a las calles

Movilización del Obelisco al Ministerio de Educación Nacional.

La juventud piquetera está desarrollando una movilización desde Obelisco hacia el Palacio Pizzurno (Ministerio de Educación), para seguir exigiendo al gobierno que brinde WiFi y dispositivos para estudiar y un plan de obras de refacción de las escuelas.

La pandemia profundizó la crisis económica en la que se encuentra sumergido el país desde hace décadas. En materia educativa, la tan anunciada continuidad pedagógica fue utilizada por el gobierno de Fernández como una cortina para tapar la enorme deserción escolar que se agudizó en el último año. En números del propio gobierno estamos hablando de que 1,1 millones de jóvenes abandonaron sus estudios en el 2020, mientras que algunos investigadores llevan ese número a 1,5 o casi 2 millones.

En muchos hogares las familias no cuentan con WiFi o con dispositivos tecnológicos, o si lo hacen, tienen que compartir un único celular o netbook entre muchos hermanos. Estas situaciones hacen que sea prácticamente inviable la continuidad educativa en condiciones virtuales bajo estos términos.

A este problema se suma el hecho de que la mayoría de las escuelas en la Provincia de Buenos Aires (y del país) no cuentan con las condiciones edilicias y materiales para garantizar una cursada segura para pibes, docentes y no docentes. El ejemplo más claro está en la explosión en la escuela de Aguada en Neuquén que se cobró la vida de 3 trabajadores. Además, tenemos el caso de la suspensión de clases de cientos de establecimientos bonaerenses en la semana más fría del año por falta de calefacción.

En las últimas semanas se la vio a Cristina Fernández de Kirchner haciendo demagogia en Lomas de Zamora, utilizando como ejemplo el caso del cantante L-Gante, que grabó sus primeros temas con la netbook del programa Conectar Igualdad. Sin embargo, no dijo ni una palabra de la enorme deserción escolar que azota a la juventud de los barrios más humildes, cuando los números están a la vista y debieron ser reconocidos por el propio Trotta. Tampoco, claro está, anunció medidas para combatirla o para que los dispositivos del Conectar Igualdad de los que hizo gala lleguen a tode aquel que los necesite para estudiar.

Las juventudes piqueteras movilizamos en repetidas oportunidades al Ministerio de Educación para reclamar WiFi y dispositivos para les estudiantes que lo necesiten. La respuesta de un gobierno comprometido con el FMI y el pago de la deuda externa fue clara: no hay presupuesto para educación.

El acceso a internet y a un dispositivo es, hoy en día, un derecho elemental para que la juventud pueda insertarse en el sistema educativo. Organicémonos para conseguirlo.