¡Un solo volante del Partido Obrero en el suelo!

En la ciudad de San Lorenzo, el lunes 25 de octubre, el presi­dente K decidió instalar un acto to­talmente aparateado por la inten­denta Mónica de la Quintana, en­tre otros. La mujer obligó a parti­cipar del acto a los compañeros de los planes sociales, así como de co­operativas o microemprendimientos sostenidos totalmente por el go­bierno de K. Las escuelas desobli­garon a los alumnos para que fue­ran al acto, pero la cantidad de es­colares y docentes en el mismo era minúscula. Los ciudadanos de San Lorenzo y ciudades aledañas eran los menos, los que sí eran multitud -y, a pesar del calor, armados has­ta los dientes- fueron los integran­tes de la fuerza policial.


Las compañeras del Polo Obrero y el Partido Obrero, fren­te a esta maraña de punteros y mi­licos, tomamos la decisión de me­temos en el corazón del acto re- trucho de K y entregar nuestros volantes que denunciaban al ora­dor. Nos metimos un grupo peque­ño de compañeros (ya que el resto se quedó alejado con los niños de todas) y comenzamos a volantear: repartimos 1.000 volantes. La re­cepción fue increíble, todos nos pe­dían el volante. Mientras K reali­zaba demagogia, los compañeros presentes en el acto leían nuestros planteos. Demás está decir que los punteros y la cana nos intimida­ron, nos amenazaron. Pero logra­mos retiramos sin ningún tipo de inconveniente, y al alejamos veía­mos cómo todo el mundo tenía nuestro volante en la mano, cuan­do no estaban leyéndolo.


Cuando estábamos yendo a to­mar el colectivo, una compañera le­vanto un papel y dijo: “Compañeras, llevemos el único volante del PO que encontramos en el suelo”.