Mujer
1/6/2026
3J: sobran razones para que Aten convoque al paro
El TEP-Celeste vuelve a garantizar la paz social de Figueroa.
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¿Dónde está Luciana Muñoz?
El miércoles 3 de junio miles de mujeres nos estaremos movilizando a 11 años del primer Ni Una Menos. Esto en un contexto de conmoción nacional por la desaparición seguida de muerte de la joven de 14 años, Agostina Vega, quien se suma a las más de 80 mujeres víctimas de femicidio en lo que va del año.
Sin embargo, la conducción provincial del TEP-Celeste no convoca paro. La decisión no pasa desapercibida en una provincia donde se acumulan los reclamos de justicia, crece la indignación frente a la violencia contra mujeres, niñas y niños, y la docencia sigue enfrentando salarios de pobreza.
En Neuquén continúa la exigencia de aparición con vida de Luciana Muñoz, una estudiante desaparecida hace meses. Sigue el reclamo de justicia por Silvia Cabañares. Continúan las denuncias en torno al caso del niño M, que involucran a un funcionario del gobierno provincial.
Lejos de ofrecer respuestas, los distintos gobiernos han demostrado una y otra vez que hacen primar la impunidad. Las familias son quienes deben sostener los reclamos, las movilizaciones y la pelea por las búsquedas y por justicia. Mientras tanto, se multiplican los discursos oficiales y las declaraciones de ocasión, pero continúan faltando respuestas concretas.
La docencia neuquina no es ajena a esta realidad. La desaparición de Luciana Muñoz debería haber encontrado a Aten impulsando una jornada provincial de lucha. Sin embargo, la conducción del TEP-Celeste vuelve a limitar la intervención del sindicato a una movilización sin medida de fuerza, evitando cualquier acción que pueda transformar el reclamo en una verdadera lucha provincial.
Pero el 3J encuentra además a la docencia atravesada por sus propios reclamos. Mientras el gobierno de Rolando Figueroa exhibe superávit y promociona los beneficios de Vaca Muerta, miles de docentes siguen cobrando salarios de pobreza.
La negativa a reabrir la mesa salarial consolida una situación que golpea a quienes viven de su trabajo. Para una parte importante de la docencia, llegar a fin de mes implica multiplicar cargos, resignar tiempo de descanso o recurrir al endeudamiento.
Aten es un sindicato integrado mayoritariamente por mujeres. Son ellas quienes cargan con la mayor parte de las tareas de cuidado y quienes sienten con más fuerza el impacto de los salarios de pobreza y el ajuste.
No se puede hablar seriamente de combatir la violencia contra las mujeres mientras miles de trabajadoras sostienen sus hogares con salarios de pobreza. Tampoco cuando se niega la reapertura de la mesa salarial y se descargan las consecuencias del ajuste sobre la educación, la salud y la asistencia social.
Por eso resulta inadmisible que la conducción provincial del TEP-Celeste vuelva a rechazar el paro. La misma dirección que se niega a impulsar una lucha consecuente por la reapertura de la mesa salarial y por salarios que cubran el costo de la canasta familiar, reduce el 3J a una acción testimonial, preservando una vez más la gobernabilidad de Figueroa.
A once años del primer Ni Una Menos, sobran razones para que Aten convoque al paro y ponga en pie un plan de lucha. La aparición con vida de Luciana Muñoz, justicia por Silvia Cabañares, el esclarecimiento de todos los casos de violencia contra mujeres, niñas y niños, la reapertura inmediata de la mesa salarial y un salario igual al costo de la canasta familiar son reclamos que merecen una respuesta a la altura.
Frente a la negativa del TEP-Celeste, impulsemos este debate en cada escuela de cada seccional. Sobran razones para parar. Lo que está planteado es abrir paso a una intervención independiente de la docencia frente a una conducción que vuelve a actuar como un freno para desarrollar esa lucha.




