Mujer
15/1/2026
A 18 meses de la desaparición de Luciana Muñoz, continúa el reclamo por su aparición con vida
Se hizo una actividad en el oeste de la ciudad de Neuquén.

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Con una actividad en la zona oeste de la ciudad de Neuquén, en el lugar donde Luciana fue vista por última vez, diversas organizaciones realizamos una volanteada para sostener vivo el reclamo de su aparición con vida. Acompañaron Aten Capital y Aten Plottier, junto a las organizaciones de mujeres como el Plenario de Trabajadoras, concentrando en calle Rodhe y Primero de Enero, último lugar donde se la vio con vida hace ya 18 meses.
Luciana salió el 13 de julio de 2024 de la casa de su abuela, en el barrio Gran Neuquén Norte, y nunca regresó. Desde entonces, el dolor, la angustia y la bronca atraviesan a su familia, amigas, compañeras y docentes, que lejos de resignarse sostienen el reclamo en las calles.
“No nos vamos a callar, el silencio es impunidad”, dijo Lila, su mamá, en la actividad que se realizó el pasado miércoles 14.
La abuela de Luciana, Mirta, señaló que la causa sigue sin avances concretos y que están esperando que el fuero Federal le diga alguna respuesta. “No dejamos de panfletear ni de hacer cosas. Y lo vamos a seguir haciendo hasta que aparezca Luciana o tengamos alguna novedad. No vamos a bajar los brazos”.
En los últimos meses, el juez de Garantías Lucas Yancarelli declaró la incompetencia de la Justicia provincial y remitió la causa al fuero Federal, tras un pedido de la familia materna con aval del Ministerio Público Fiscal. La resolución se basó en la existencia de elementos para investigar el caso como un presunto delito de trata de personas, lo que permitiría ampliar medidas y evitar investigaciones paralelas.
Sin embargo, lejos de significar un avance, el cambio de fuero profundizó el silencio.
“Nos dijeron que nos iban a llamar uno por uno para volver a testificar en la Justicia Federal, pero no nos llamaron más. Ahora hay mucho silencio y ninguna novedad clara”, denunció la abuela de Luciana.
Desde el primer día, la abuela y la mamá de Luciana reclamaron la nacionalización de la búsqueda, porque nunca creyeron en la hipótesis de homicidio sostenida por el aparato judicial provincial. La investigación continúa sin pruebas contundentes. Tantos organismos estatales que actúan con celeridad para reprimir, armar causas truchas contra los que luchan, llevan un año y medio sin poder dar la menor respuesta. La actual senadora “La Neuquinidad”, Julieta Corroza y ex ministra de la Mujer, no ha abierto la boca.
Para la familia, la hipótesis de que Luciana esté viva sigue vigente y nunca fue descartada por quienes la buscan. La familia reclama la difusión nacional e internacional del caso.
Asi lo expreso su abuela: “No creemos que Luciana esté muerta. Por eso insistimos tanto en que se nacionalice la búsqueda, para poder buscarla de distintas maneras”.
La búsqueda de Luciana no es un hecho aislado. Forma parte de la lucha contra las redes de trata, el narcotráfico que liga la violencia y los abusos a la inducción al consumo y los femicidios. En el ultimo año, en Neuquén ha escalado la violencia hacia las mujeres y diversidades. Mientras el gobierno provincial de Figueroa equipa a la policía, ésta destina todo ese equipamiento para mejorar sus técnica de represión a los reclamos populares, porque a pesar de las “loas” del gobernador sobre el aumento de producción de petróleo, la realidad es que las barriadas se siguen sumiéndose en la pobreza. El desmantelamiento de kioscos narcos, que usa como “pantalla” de prensa junto a la justicia, no ha reducido el consumo de sustancias que sigue creciendo, especialmente entre lxs jóvenes en los barrios. Esto porque ni el estado nacional y el provincial, y sus aparatos judiciales ni rozan los supermercados de la droga.
La desaparición de Luciana, el abuso y femicidio de Silvia Cabañares, el transfemicidio de Azul Semeñenko son la postal neuquina de la realidad cotidiana.
Todos los casos apuntan directamente a la responsabilidad del Estado y sus instituciones, que generan encubrimiento e impunidad a todos los responsables.
A 18 meses de su desaparición, el reclamo sigue en pie. Frente a la impunidad del Estado, la familia y las organizaciones sostenemos una consigna clara: Luciana tiene que aparecer con vida y el Estado es responsable.

