Mujer

24/8/2023

Abusos y desigualdad en el futbol femenino

Durante la premiación, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol besó en la boca, a la fuerza, a la delantera Jennifer Hermoso.

Luis Rubiales besa a la fuerza a Jennifer Hermoso.

El gol de Olga Carmona, frente a Inglaterra, no solo abrió el tanteador, sino que le dio a la selección femenina de futbol español el título de campeonas del mundial, disputado en Austria y Nueva Zelanda. El festejo en la entrega de premiaciones abrió fuertes denuncias, puesto que Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), besó en la boca, sin previo aviso ni consentimiento (a la fuerza), a la delantera Jennifer Hermoso, un acto que provocó una catarata de denuncias de jugadoras del mismo seleccionado.

Abusos con historia

Las acusaciones ya venían acumulándose con anterioridad, pero no habían tomado tan envergadura y notoriedad como lo acaecido en el festejo mundialista.

Un libro publicado por la periodista Danae Boronat, titulado “No las llames chicas, llamalas futbolistas”, ahonda en una historia de abusos, bajo la dirección técnica de Ignacio Quereda. “‘Esta lo que necesita es que le meta una guindilla por el culo’ y ‘A ti lo que te hace falta es un buen macho’ son algunas de las frases que dijo este entrenador a sus pupilas. ‘Me pellizcaba el culo y me decía: ‘¿Tu sabes cómo fecundan los gallos a las gallinas?’ comentó otra de las víctimas, lo que refleja los repudiables modismos que tuvo este DT entre 1988 y 2015” (Infobae, 24/03/2021).

Tanto lo que informa el libro, como decenas de notas en diarios, periódicos, radios, canales de televisión e internet, ha provocado, junto al incremento de las denuncias, la presión necesaria para que tanto el presidente de la federación española como el ex director técnico sean investigados por justicia y la FIFA.

Abusos mundiales

Las imputaciones superan las fronteras ibéricas, dejando en evidencia que lo sucedido el pasado domingo 20 de agosto, en el festejo mundial, no fue un hecho aislado de “efervescencia y felicidad” como han tratado de justificarlo.

Desde el mes de junio, futbolistas de la selección africana de Zambia (participante del último certamen mundialista) vienen acusando a su DT, Bruce Mwape, de manosear y frotarse sobre los pechos de ellas.

Luego de conocerse un caso de acoso sexual por parte de Paul Riley, entrenador campeón con North Carolina Courage en 2018 y 2019, y las posteriores manifestaciones de jugadoras en pleno campo de juego (previo al inicio de cada partido) con remeras negras con la leyenda “Yo no me callo”, provocaron el desarrollo de informes e investigaciones realizadas sobre la liga nacional de fútbol femenino estadounidense, que sale a la luz en octubre del pasado año. La misma arrojó como resultado que “el abuso verbal, emocional, y la conducta sexual inapropiada que ocurrieron en múltiples equipos, fueron perpetrados por varios entrenadores y afectaron a muchas jugadoras”.

Argentina tampoco se encuentra ajena a estos aberrantes casos. “Carlos Javier Torres, ex director técnico del futbol femenino de Deportivo Español, fue condenado en abril de 2023 a 9 años de prisión por haber violado a una de sus alumnas de 15 años en 2021. Por estas semanas, Jorge Martínez, ex entrenador de Las Gladiadoras de Boca, enfrenta una causa judicial, que se encamina al juicio oral, por una denuncia de abuso sexual realizada por Florencia Marco, hasta entonces jefa de prensa del equipo femenino xeneize. Diego Guacci, DT del sub 15 y sub 17 argentino, fue desvinculado de la AFA, luego de que un grupo de jugadoras lo denunciara ante el Comité de Ética de la FIFA por abuso sexual y envío de imágenes íntimas” (La Nación, 31/07).

Desigualdad y negocios

Otro acto de violencia lo encabeza la propia Federación Internacional de Futbol (FIFA). A medio año de realizarse el torneo mundialista masculino (Qatar 2023) que dio como campeón a la Argentina, en el certamen femenino se repartió un monto muy por debajo en premios. “A los jugadores que ganaron el mundial de Qatar 2022 se les distribuyó casi 440 millones de dólares. En el futbol femenino, para quienes salgan campeonas, recibirán cada una, alrededor de 270.000 dólares, una diferencia enorme” (Perfil, 02/08). Gianni Infantino, presidente de la FIFA, procesado e investigado por hechos de sobornos y malversación de activos, se pone la camiseta de la igualdad, mientras avala la desigualdad económica.

El boom del futbol femenino en los últimos años ha traído grandes riquezas para grupos empresariales. “El mundial femenino por primera vez ‘cubrió gastos’ al generar ganancias encima de los U$S 570 millones. ‘Generamos el segundo ingreso más grande de cualquier deporte, sin contar por supuesto a la Copa Mundial Masculina’, señaló el presidente de FIFA” (Chequeado, 23/08). Detrás del show y la competencia, firmas multinacionales como Coca Cola, Nike, Adidas, Visa, Mastercard y Mc Donalds, sumaron millones de dólares, a la par de jugadoras violentadas y abusadas. Mientras, al mejor estilo anillo de Don Julio Grondona, la FIFA apuesta al “Todo Pasa”.

Por un futbol de lxs trabajadorxs

Para terminar con los abusos en el fútbol es necesario promover la organización de las jugadoras y de lxs hinchas de los clubes. Exigimos la inmediata la separación de todo directivo, director técnico o preparador físico involucrado en hechos de abusos y violaciones. Además, se plantea reclamar que igual tarea laboral, tanto dentro como fuera del campo de juego, implique igual ingreso salarial. Abajo la discriminación y desigualdad de género.

Arrebatemos a los capitalistas el control de este hermoso deporte. Son esos intereses económicos los que siguen manchando la pelota, priorizando el lucro por sobre toda integridad física de les deportistas.