Mujer
9/9/2026
Arrancaron los talleres sobre ESI en Ciudad Universitaria
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En las semanas próximas, desde En Acción y En Perspectiva, y de la mano de la UJS y el Plenario de Trabajadoras, estaremos realizando talleres de Educación Sexual Integral, para debatir y organizar a lxs pibxs de Ciudad Universitaria de cara al Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades, que este año se hará en la provincia de Córdoba y tiene fecha para octubre, donde tendremos la oportunidad de debatir con mujeres y disidencias de todo el país nuestro plan de lucha contra la violencia machista.
Nuestro objetivo con estos talleres es brindar herramientas para comprender las razones sistémicas por las que se imparte y reproduce la violencia de género desde una perspectiva socialista.
Conclusiones tras el primer taller: ESI y sociedad de clases
Durante la semana pasada, los días miércoles y jueves, tuvimos el primero de los encuentros, donde a partir de distintas actividades analizamos los roles de género, identificando las desigualdades que reproducen y su relación con la feminización de los trabajos más precarios y de las tareas de cuidado. Uno de los temas que más resonó fue el de las identidades de género: se habló sobre cómo los roles de género impuestos socialmente condicionan la forma en la que interactuamos con lx otrx, pero también con nosotrxs mismxs, con cómo nos percibimos. Sobre esta misma línea, varixs compañerxs trans compartimos nuestras experiencias, tocando temas como la disforia de género, las masculinidades, entre otros. También se habló mucho del acoso callejero y del abuso sexual en sus diferentes formas. Sobre este punto se compartieron experiencias personales, pero lejos de ser una ronda de descargo, el debate encausó en cómo estas desigualdades se vinculan con las condiciones materiales de vida y las distintas formas de opresión que atraviesan a mujeres y diversidades, es decir, en las razones por las que el sistema capitalista es el motorizador de todas estas formas de violencia.
En calidad de estudiantes de FADU y FCEN, debatimos cómo hacia el interior de nuestras facultades también son evidentes estas disparidades -lamentablemente me toca ser binarista en este punto, debido a que los datos oficiales que encontré lo son-: en la primera, la diferencia no se ve tanto sobre lxs estudiantes totales, que se dividen más o menos en 55% mujeres y 45% hombres, pero al revisar carrera por carrera sí se aprecia, siendo el caso más extremo Diseño de Indumentaria y Textil, con un 95% de estudiantes mujeres, donde se refleja claramente cómo afectan los roles de género impuestos en nuestras elecciones de vida. En la segunda, la situación es mucho más extrema: del total de lxs estudiantes, sólo el 30% es mujer, siendo el caso más extremo la carrera de Ciencias de la Computación, donde éstas ocupan el 15%. Esta disparidad crea un clima hostil para las mujeres y diversidades que optan por seguir el camino de las ciencias naturales y exactas; son múltiples las denuncias de abuso y discriminación en nuestra facultad.
En el taller también debatimos sobre qué era la educación sexual para cada unx, y qué educación sexual fuimos recibiendo durante nuestra vida. Entre las intervenciones, se señaló en repetidas ocasiones cómo la recibida previamente, de existir, había rondado en torno a “saber poner un preservativo”, o perspectivas biologicistas, que ponían el foco en el aspecto reproductivo. Ante esto, quienes militamos en el PDT, opusimos nuestra perspectiva: la educación sexual existe siempre, y se imparte en todos los ámbitos de nuestras vidas. El asunto no es si educación sexual sí o educación sexual no: la cuestión está en qué educación sexual recibimos, de quién y qué intereses hay detrás de ello. La educación sexual no es solo aprender a poner un profiláctico o sobre cómo se reproduce la raza humana; es todo el marco de conocimientos a partir del cual comprendemos nuestra sexualidad, nuestra identidad de género, nuestras relaciones interpersonales, y un gran etcétera. Y si no es laica, científica y respetuosa de las diversidades es la del Estado burgués y la iglesia, que bien ha sido descrita por el mismisimo Ramiro Marra al decir “A los chicos les digo: miren pornografía” y “es como yo aprendí de educación sexual”.
En relación con eso, en este primer taller leímos el artículo 5 de la Ley de Educación Sexual Integral, que habilita, básicamente, a que cada institución pueda ajustar los contenidos que da en materia de educación sexual a sus creencias y valores. No nos debe sorprender que esta ley no nos garantice una ESI laica, científica y respetuosa de las diversidades, y que le abra la puerta a la iglesia y los sectores más reaccionarios de amoldarla a sus intereses e ideales, pues esta ley, más allá de ser un enorme logro conseguido gracias a años de lucha y grandes movilizaciones, no deja de existir dentro de los márgenes del derecho burgués, que es una más de las herramientas que tiene la burguesía para mantenerse como clase dominante. Dicho de manera más digerible: está claro que quienes crean y fomentan la violencia de género en sus diferentes formas para mantenernos subyugadxs a su voluntad, que son lxs mismxs que hacen las leyes y las votan y las aprueban, iban a encontrar la manera de que prevalezcan sus intereses. Y el hueco que habilita la ley en la educación sexual de niñxs y adolescentes se termina llenando con ayuda de las familias, las escuelas religiosas, el internet y las redes sociales, donde se reproducen todo tipo de ideas, prácticas y actitudes machistas y misóginas. Y aún si “saneáramos” todos estos espacios, si “reeducáramos” a todos los trabajadores, no habríamos acabado con las razones por las que estas formas de violencia existen para empezar, pues se trata de un conflicto de clase que no se saldará hasta que la clase obrera se imponga como clase dominante. En este contexto tenemos que defender los derechos conquistados, que solo nosotros podemos garantizar que se cumplan; debemos oponernos cabalmente al artículo mencionado y luchar, desde cada lugar de trabajo y estudio, para la correcta aplicación de la ley y con contenidos con las características listadas más arriba.
Segundo taller: La violencia hacia la mujer y sus fundamentos sociales, políticos y culturales
En el segundo taller debatiremos sobre las múltiples formas de violencia de género y la responsabilidad del Estado. Esta temática cobra particular relevancia en el contexto que estamos atravesando las mujeres y diversidades de Argentina en la actualidad: en lo que va de año, van más de 170 casos de femicidio, incluidos entre ellos el femicidio de Agostina, donde se utilizó al aparato estatal para encubrir a Claudio Barrelier, su femicida, y también el triple narco-femicidio de Morena, Brenda y Lara, donde el Estado es responsable directo por varias vías diferentes: por ser cómplice o artífice del narcotráfico; por la marginalización de los sectores populares y por, sobre la base de esa marginalización y en conjunción con la falta de oferta laboral y los estereotipos de género mencionados previamente, empujar a pibas muy jóvenes e incluso menores de edad, como Lara, al trabajo sexual, exponiéndolas a todo tipo de violencias.
Entendiendo el contexto violento que impone el régimen social capitalista y en éste, la necesidad de recibir una Educación Sexual Integral laica, científica y respetuosa de las diversidades, invitamos a todxs lxs interesadxs a sumarse a este y los próximos talleres, los miércoles a las 18hs y los jueves a las 13hs en Ciudad Universitaria.
La ola verde, que sacudió a toda América Latina, fue una clarísima muestra de la fuerza y el poder de cambiar la realidad que tiene nuestro movimiento; hay que replicar los métodos que nos llevaron a tamañas conquistas en el pasado: tenemos que ser miles movilizándonos en contra de la violencia machista y hetero-patriarcal, y en contra del gobierno de Milei que la fomenta y reproduce.



