Mujer
26/10/2026
BUENOS AIRES
Azul: un nuevo aniversario del feminicidio de Eliana Mendilaharzu
Que paguen todos los responsables.
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El próximo 27 de octubre se cumple el 6to aniversario de feminicidio de Eliana Mendilaharzu a manos de Ramiro Ponce, quien era su pareja y padre de su hijo más joven, de solo 2 meses de edad.
La noche del 16 de agosto de 2020, la pareja recibió visitas en su casa de la ciudad bonaerense de Azul, donde convivían junto a 4 menores (3 hijos de Ely y su pareja anterior, y un bebé, hijo en común con Ponce). El motivo era festejar el cumpleaños número 27 de Eliana. Esa noche Ponce le propinó tal golpiza a Ely que la dejó inconsciente. Más tarde llamó a una amiga y la llevaron de urgencia al Hospital Municipal Dr. Pintos; a los médicos les dijo que Eliana se había “caído sola de la cama” y que estaba inconsciente producto de una borrachera.
Desde entonces, al accionar criminal de Ponce se le suman una serie de negligencias, crueldades y prejuicios que cuesta describir sin escalofríos.
Los médicos que revisaron a Ely esa noche en el hospital asociaron “el estado de inconsciencia a una ingesta alcohólica” y la enviaron de nuevo a su casa, aún débil y en manos de su femicida. Al día siguiente tuvieron que llevarla nuevamente, ya en estado de salud grave, donde determinaron hematoma epidural causado por un golpe en el cráneo. Tras dos operaciones, Ely no pudo recuperarse y murió en coma luego de una internación de 72 días.
Fue feminicidio: el Estado es responsable
Durante su internación, Eliana contrajo coronavirus, pero para entender la causa principal de su fallecimiento tenemos el testimonio de uno de sus hijos, quien declaró haber visto a Ponce en el momento en que le pegó una patada en la cabeza a su mamá mientras estaban en la habitación junto al bebé.
Ramiro Ponce tenía antecedentes de violencia con otras parejas. Actuó con frialdad, sin remordimiento. Fue condenado a 14 años de prisión. Lamentablemente se desestimó el pedido de reclusión perpetua como amerita el artículo 80, inciso 11, del Código Penal en casos de feminicidio.
A Eliana Mendilaharzu el Estado la abandonó, permitió que su femicida la dejase 14 horas desmayada en un colchón. Durante ese tiempo Ponce incluso le ponía a su bebé a tomar la teta, mientras su mamá estaba en coma. La comunidad de mujeres y diversidades de Azul llevó una gran lucha adelante en cada instancia del juicio (por jurado popular) para, luego de 3 años, llegar a una condena.
Seguimos exigiendo justicia ante la negligencia médica (profesionales de acción directa en investigación: el Dr. Martín Mayo, la residente Paz Marinaro y el neurocirujano Marcos Besarón), así como ante todo el sistema de salud, penitenciario y judicial.
Mención especial merece Mara, mamá de Ely, quien a pesar del dolor estuvo presente luchando a la par de su joven hija. De su “Porotita”, como le gusta llamarla. El cómo hacerse fuerte, cómo limpiarse las lágrimas y seguir, entre burocracia, destratos y falsedades, es una enseñanza que esta madre nos dio a todas las mujeres de Azul que hoy pensamos en Ely y pedimos que nunca nos dejen solas, que nos escuchen, porque no es un individuo solamente (que sí, es responsable, no vamos a bajarle el precio a un agresor), sino toda una sociedad retrógrada, violenta y machista.
Y como dicen tantos grafitis y no nos cansamos de repetir, si un día nos pasa algo, rompan todo, quemen todo. Porque no queremos pasividad ante el dolor y la injusticia.
¡Eliana Mendilaharzu, presente!


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