Mujer

5/4/2022

Bahía Blanca: obstaculizan denuncias por violencia de género

Imposibilidad de llegar a la comisaría, largas esperas y rebote de denuncias.

Comisaría de la Mujer de Azul - Fiscalía de Bahía Blanca.

Al menos 40 mujeres por día se dirigen a la Comisaría de la Mujer a denunciar violencia de género y se encuentran con graves obstáculos: no contar con movilidad para llegar a la comisaría, en caso de hacerlo deben esperar  alrededor de 5 horas para que las atiendan y, cuando lo hacen, su denuncia es rebotada debido a que el sistema colapsa y solo soporta 10 denuncias por día.

Considerando que muchas de las mujeres que denuncian son madres que deben cuidar y retirar a sus hijxs de las escuelas, cumplir con horarios laborales y otros compromisos, y que además no cuentan con los recursos económicos para llegar hasta a la Comisaría de la Mujer, en muchos casos estos obstáculos terminan por hacerlas desistir de ejercer la denuncia.

Y aun cuando superan todos estos obstáculos, se encuentran con nuevos: es el caso de Aldana que viene denunciando por violencia de género a su expareja -hoy preso por abusar de su hermana-. Ella se acercó a la Comisaría de la Mujer que la derivó a Fiscalía y ahí le dijeron que esperara encerrada en su casa hasta que alguna ‘unidad competente’ se haga cargo; luego le otorgaron una custodia dinámica, pero que al día de hoy no se cumple.

Estos obstáculos, a los que nos enfrentamos cuando queremos ejercer una denuncia, dejan a la vista que no se trata solo de un problema de la justicia, que avanza contra los derechos de la mujeres encubriendo y legitimando la violencia de género con fines de regimentación, sino también del propio estado Estado, que recorta el ya magro presupuesto para la atención por violencia de género en pos de cumplir con el ajuste que exige el FMI.

Las mujeres nos tenemos que organizar y salir a las calles para enfrentar el ajuste, por un Consejo Autónomo de Mujeres y Diversidades con presupuesto propio independiente de los gobiernos. Abajo el acuerdo con el FMI. ¡La deuda es con nosotras!