05/12/2020

Chaco: otra niña de 11 años embarazada de 7 meses

Fue víctima de abuso intrafamiliar.

En esta semana clave de debates y luchas por el derecho al aborto legal, en Chaco se daba otro caso aberrante de violación intrafamiliar. Una niña de 11 años que vive en el barrio Carpincho Macho de Resistencia atraviesa un embarazo de 7 meses, y tanto la familia, como la Justicia y el gobierno planean someterla a una cesárea. El caso refleja la violencia que atraviesan mujeres y niñas, y la responsabilidad del gobierno oscurantista de Jorge Capitanich y Analía Rach Quiroga.

Desde la familia aseguraron que no veían a la niña durante la cuarentena, a pesar de vivir a cinco cuadras de la casa, y alegan que la madre y su pareja son adictos y tienen HIV, y que sabían que sufría abusos sexuales intrafamiliares. En junio su padre biológico y su abuela intentaron radicar la denuncia en la policía, pero no quisieron tomársela.

Los responsables del abuso siguen libres, aunque seguramente serán pronto apresados por la difusión mediática del caso. Pero esta marginalidad que atraviesan cientos de niñas en el Chaco es una constante gobierno tras gobierno.
Durante este año, 231 niñas fueron obligadas a parir en la provincia.

Mientras, todo el arco político, desde los acuerdos de Capitanich con las iglesias evangélicas y católica hasta el silencio cómplice de la UCR, se niega a tratar la modificación de la ley de educación sexual que ya demostró ser un fracaso, y privan a las niñas y niños del sui derecho para acceder a un espacio de contención que sirva a su vez para denunciar los abusos intrafamiliares.

¿Cuántas niñas violadas y embarazadas más tiene que haber para terminar con tanta violencia? ¿Las funcionarias de Capitanich seguirán amparando estás políticas de marginalidad? Necesitamos una respuesta integral ante este flagelo atroz que sufren nuestras niñas, antes de financiar iglesias que predican el silencio de las víctimas de abuso sexual por el bien de la «familia y la vida», necesitamos que se construyan inmediatamente centros de contención para mujeres y niñas violentadas en cada barrio, el dictado de ESI laica y científica, comedores barriales y asistencia de profesionales en los barrios.

Este hecho y los 11 femicidios que suma la provincia deberían servir de ejemplo para que el movimiento de mujeres se organice de manera independiente de los sectores que perpetúan la tortura hacia una niña de 11 años obligada a parir. Es ahora, con más fuerza y lucha, que debemos unirnos contra la casta política que nos oprime y obliga a parir a una niña de 11 años.

Basta de oscurantismos, ESI laica y científica en todas las escuelas. ¡Basta de torturar a las niñas! Separación de las iglesias y el Estado. ¡Aborto legal sin dilaciones!

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