Mujer

20/2/2022

Córdoba: denuncia a la SeNAF y pide que le restituyan a sus hijos

El caso de Carolina, a quien el organismo de menores le quitó la tenencia tras sufrir violencia de género. 

Foto: Alejandra Rodriguez, Ojo Obrero.

En julio del 2019, Carolina fue víctima de un  brutal hecho de violencia de género, cuando su expareja la sacó por la fuerza de su hogar e intentó matarla. Ese mismo día la justicia,  lejos de salvaguardarla, le quitó la tenencia de sus 3 hijos  por intervención de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SeNAF), culpándola de haber dejado a los niños solos y responsabilizándola frente a los violentos hechos de los que fue víctima. Desde entonces, son múltiples las irregularidades en la causa.

Es que tal como relata la damnificada, la SeNAF no solo le arrebató a sus hijos, también los obligó a vincularse con el padre biológico y con su abuela paterna (quien hoy tiene la custodia),  personas desconocidas para los menores y sobre quienes pesan denuncias de violencia, maltrato y exhibicionismo para con los niños, las cuales se encuentran radicadas en el Polo Integral de la Mujer.

La situación es tan anómala que los menores ni siquiera viven con la tutora legal y hoy se encuentran residiendo con su progenitor, quien no cuenta con el apto psicológico, ni con condiciones materiales para hacerse cargo de los menores, quienes mencionaron que él se baña con ellos, lo que la madre del sujeto intentó justificar diciendo que lo hace para enseñarles cosas; una aberración que la SeNAF encubre y justifica.

A este grave cuadro se le deben sumar, también, las múltiples intimidaciones perpetradas por funcionarias de la propia SeNAF y la falta de respuestas de esta institución frente al reclamo desesperado de Carolina. Resulta que este organismo lejos de mediar para que los niños se revinculen paulatinamente con su mamá, tal como lo ordena la justicia, ha entorpecido sistemáticamente esta posibilidad e incluso han amedrentado a Carolina, por medio de  amenazas, con institucionalizar a los menores y separarlos, ejerciendo todo tipo de violencia institucional y abuso de poder, juzgándola y encubriendo al agresor.

Vale aclarar que el caso de Carolina no es un hecho aislado. Son múltiples las causas donde la justicia de menores ha incurrido reiteradamente en fallos nefastos, separando durante un largo tiempo a los niños de alguno de sus progenitores, pero principalmente de la madre y revinculándolos de manera forzada con violentos y abusadores, contradiciendo todos los tratados  de derechos del niño y sometiéndolos a una incesante revictimización. Un claro ejemplo de esto es la causa de Gilda Morales, quien hace más de 5 años lucha porque le devuelvan la tenencia de su hijo, restituido a su progenitor, sobre el que pesan denuncias de abuso sexual.

Desde el Plenario de Trabajadoras acompañamos a Carolina y a todas las madres protectoras a las cuales la  justicia desoye y denunciamos a las instituciones estatales que no dan respuestas y garantizan la impunidad de violentos, vulnerando los derechos de las infancias. Un accionar sistemático al cual debemos enfrentar unificando todas las causas. El próximo 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, levantaremos bien alto esta lucha en las calles. Carolina con sus hijos ya.