03/05/2020

Córdoba: el Plan de Emergencia del Ministerio de la Mujer se sustenta con miles de trabajadoras sin sueldo

Luego del incremento del 400% en las denuncias por violencia familiar y de género durante el aislamiento obligatorio, el Ministerio de la Mujer presentó un Plan de Emergencia Humanitaria en Violencia de Género, con el que se incorporó al Centro de Operaciones de Emergencia de la Provincia de Córdoba (COE). Allí, el impulso al trabajo gratuito de miles de diplomadxs y voluntarias para asistir en el territorio funciona como eje del abordaje.


Revelando los propósitos con los que se creó la Diplomatura para Acompañantes Comunitarios Contra la Violencia de Género en 2018, esplendor de la ola verde; la ministra Claudia Martínez busca avanzar con las organizaciones de mujeres de base para ponerlas bajo su órbita de explotación. En este plano, no conforme con echar trabajadoras y tener decenas y decenas de personas bajo contratos chatarra -monotributistas, sin obra social, ART, ni derechos laborales básicos-, el ministerio abrió una convocatoria para quienes tengan “vocación de servicio” y quieran asistir “voluntariamente” en medio del confinamiento.


Parece que la ministra se olvida que miles de lxs que participamos del trayecto, lo hicimos inquietxs por la inacción del Estado tanto frente a las víctimas de femicidio como a los flagelos y muertes por abortos clandestinos. Estas problemáticas atravesaron los talleres de formación y señalaron muy bien la responsabilidad del gobierno. La propia Alejandra Vigo, que durante mucho tiempo hizo pie en el área, fue abucheada en aquel entonces, luego de abstenerse en la votación de diputados por la Interrupción Voluntaria del Embarazo (ILE).  


Sin embargo, Martínez no inventó nada. Las mujeres que desaparecen solo son buscadas por las redes que las mujeres armamos para autoprotegernos y por lxs familiares y vecinxs. Sin esta presión, el Estado no nos busca. Muestra de esto son los veinte días que permaneció desaparecida Cecilia Basaldúa antes de que encontraran su cuerpo en las inmediaciones. El Ministerio de la Mujer no se hizo eco de que faltaba entre nosotrxs, porque ni siquiera se aplicó el Protocolo de búsqueda como correspondía.


La ausencia de Cecilia fue desdeñada a “búsqueda de paradero”, mientras que las principales pertenencias las había dejado en su carpa. Solo cuando las orgas se movilizaron, el Estado recordó sus obligaciones. De esta manera se engrosan los números de femicidios.


Desprotección


Asimismo, en los ítems de implementación del Plan del ministerio, donde se detalla el material que recibirán las voluntarias que se anoten, no se explicita ningún kits de protección sanitaria.


De esta manera, aunque el plan habla de punta a punta del confinamiento por Covid-19, no asume medidas básicas de cuidado. Así, el Estado vuelve a poner en riesgo a sus trabajadores, como ya lo hizo días atrás cuando un caso positivo en la Sala Cuna de la sede del Ministerio puso en crisis, incluso, a la propia Brigada de asistencia que no contó con los elementos y resguardos necesarios para sus tareas.


En este punto, los trabajadores ya venían alertando a las autoridades sobre la situación de uno de los refugios de la institución y señalando la falta y deficiencia en las medidas de bioseguridad. No obstante, fueron desoídos.


Organización independiente


Claudia Martínez, como patrona negrera del Estado, convoca a las redes de mujeres a trabajarle gratis y a la intemperie, sin cobertura alguna. Nosotras rechazamos este planteo de cooptación, donde el gobierno, aun reconociendo el incremento de los casos de violencia, no destina el presupuesto necesario. Exigimos la reincorporación de las trabajadoras del programa CbaConEllas, así como el pase a planta de todxs lxs trabajadorxs precarizadxs en el ministerio.


Desde el Plenario de Trabajadoras promovemos la creación de un Consejo Autónomo, con presupuesto del Estado, elegido y dirigido por las mujeres, para que realmente se establezca como prioridad la lucha contra la violencia hacia nosotras, inscripta en una lucha más general contra toda clase de opresión. Esto es incompatible bajo la tutela de  gobiernos capitalistas que orientan nuestros recursos a pagarles a los usureros que vaciaron el país. Por eso nos organizarnos de forma independiente hacia el próximo 3J, en rechazo a las políticas de ajuste, porque no queremos #NiUnaMenos. La deuda no es con el FMI, la deuda sigue siendo con nosotras.    


 

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