Mujer

14/6/2026

Cutral Có: Iglesia y Estado, una alianza que refuerza las estructuras conservadoras

Separación de Iglesia y Estado, una consigna vigente

Mientras miles de mujeres, diversidades y trabajadoras enfrentan la precarización laboral, la violencia machista y el desmantelamiento de las políticas públicas, sectores de la dirigencia política local vuelven a mostrar de qué lado están. Hace escasos días vimos al concejal Fabián Godoy bancando a un equipo de fútbol llamado Ni uno menos, que no fue otra cosa que la banalización del nombre de un movimiento de lucha que se forjó hace 11 años.

Ahora, el machismo volvió a calar en el Concejo Deliberante de la comarca, esta vez de la mano de la concejala Jesica Rioseco, hija del intendente, quien difundió públicamente el acompañamiento económico e institucional al "Primer Encuentro de Hombres" organizado por la iglesia evangélica Hay Vida en Jesús, destacando el rol de esta congregación en la promoción de "valores" y la "bendición" de la ciudad.

No se trata de un hecho aislado. Es una muestra más de la histórica injerencia de las iglesias en los asuntos del Estado y de la utilización de recursos, vínculos institucionales y legitimidad política para fortalecer organizaciones religiosas que promueven concepciones profundamente conservadoras sobre el rol de las mujeres, las diversidades y la familia.

Desde el movimiento de mujeres hemos denunciado durante años que las iglesias han sido actores principales en la oposición a la Educación Sexual Integral, al derecho al aborto legal, a las políticas de género y a toda medida que apunte a cuestionar las relaciones de opresión existentes. Mientras los gobiernos ajustan presupuestos destinados a prevenir la violencia de género, sostienen o promueven vínculos privilegiados con instituciones religiosas que reproducen discursos patriarcales como parte del adoctrinamiento. No se destina presupuesto en hogares para mujeres que padecen violencia de género intrafamiliar y que no pueden huir de sus casas por faltas de recursos o poder sostener lo elemental para sus hijos, como también muchas de ellas van de casa en casa sin lograr una estabilidad.

La publicación resulta provocadora en un contexto donde incluso este municipio sostiene una política de precarización laboral, donde cientos de mujeres trabajan bajo míseros programas de plus, sin condiciones laborales, en negro y salarios paupérrimos.

Y es aún más provocadora en un contexto donde el gobierno de Javier Milei impulsa un ataque sistemático contra las conquistas del movimiento de mujeres y diversidades. El cierre de programas, el vaciamiento de áreas de asistencia y los discursos negacionistas sobre la violencia machista forman parte de una ofensiva reaccionaria que encuentra aliados en numerosos sectores políticos y religiosos.
La defensa de la separación de la Iglesia y el Estado no es una consigna vacía y abstracta. Significa que los recursos públicos deben destinarse a resolver las necesidades urgentes de la población trabajadora y no a fortalecer instituciones religiosas. Significa también que las políticas públicas deben basarse en derechos y no en dogmas.

Frente a este panorama cobra una importancia especial la preparación del próximo 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries, que se realizará este año en Córdoba en el mes de octubre. El Encuentro será una instancia fundamental para debatir cómo enfrentar el ajuste, la violencia machista, la avanzada antiderechos y la creciente influencia de las iglesias en la vida política y social.
Desde el Plenario de Trabajadoras Cutral-Có Plaza Huincul, impulsamos una amplia participación en esta convocatoria, fortaleciendo la organización independiente de los gobiernos, los partidos patronales y las instituciones religiosas. La experiencia demuestra que cada derecho conquistado por las mujeres y diversidades fue producto de la movilización en las calles y no de las bendiciones de quienes sostienen el orden social existente.

Ante el avance reaccionario del gobierno nacional, provincial y municipal, la tarea es clara: reforzar la organización, defender la separación de la Iglesia y el Estado y poner en pie una respuesta colectiva de lucha frente a quienes pretenden hacernos retroceder décadas en nuestros derechos. Vamos por ello!