02/12/2020
#ABORTO2020

Diputados de Schiaretti van por la despenalización contra el Aborto Legal

La marea verde en las calles es la única garantía de triunfo frente a los gobiernos que pactan con las Iglesias y los antiderechos.
Por Soledad Díaz García Legisladora del Frente de Izquierda

Ante la inminencia del tratamiento de legalización del aborto legal en el Congreso de la Nación, el bloque de diputados del PJ por Córdoba, que corresponde al gobierno de Juan Schiaretti, se apresuró a sentar posición presentando el viernes 27 de noviembre un proyecto propio de despenalización.

La autora de la iniciativa es la diputada Alejandra Vigo, con el acompañamiento de los diputados cordobeses Carlos Gutiérrez, Claudia Márquez y Paulo Cassinerio. La iniciativa está a la retranca de los debates agotados en 2018 respecto a la legalización vs. despenalización. Lejos está de intentar poner fin a la muerte por aborto clandestino que el 7 de noviembre se cobró una nueva vida en Córdoba, tampoco se trata de ampliar el aborto por causales, todo lo contrario: restringe las causales ya existentes en el Código Penal y afianza los pactos con la iglesia que imperan en la provincia.

El proyecto plantea la modificación del artículo 86 del Código Penal que establece el aborto no punibles por dos causales, agregando una tercera situación: «si se ha practicado antes de la semana 14, cuando el embarazo resultare de una especial circunstancia de exclusión y vulnerabilidad de la persona gestante, acreditada ante el personal de salud con informe social por profesional de un establecimiento público, emitido dentro de los cinco días de solicitado por la gestante».

La supuesta tercera situación que se pretende implementar ya está contemplada en la causal «peligro en la vida o salud de la mujer», entendiéndose el concepto salud en el sentido amplio determinado por la Organización Mundial de la Salud como el mayor estado de bienestar general (social, físico, emocional, espiritual, mental, etc.) que pueda tener una persona. En este sentido, contrariamente al Fallo FAL 2012 de la Corte Suprema de Justicia que solo requería para su aplicación una declaración jurada de la mujer, la modificación que se pretende restringiría el acceso al derecho exigiendo, además, el aval de un profesional que acredite que el embarazo se produjo en una especial circunstancia de exclusión y vulnerabilidad de la persona gestante.

Recordemos que la diputada nacional Alejandra Vigo y esposa del gobernador Juan Schiaretti fue la única legisladora que se abstuvo en la votación del proyecto tratado en Diputados en 2018. Previo a la votación se reunió con monseñor Ñáñez, máxima referencia clerical de la provincia, y entre las argumentaciones de su pedido de abstención se esmeró por apuntar al reforzamiento de la asistencia a las maternidades pobres. En el marco del crecimiento exponencial de la pobreza que tiene a las mujeres y niñes como principales víctimas y un severo ajuste en áreas sensibles para la contención y asistencia a sectores vulnerables, esta vez Vigo fue más cauta y omitió tal argumentación. En sus declaraciones indicó estar a favor de la despenalización y no se pronunció respecto de la legalización que por estas horas se trata en la Cámara Baja.

Por su parte, Paulo Cassinerio este año adelantó su voto en contra, al igual que lo hizo hace dos años. Claudia Márquez y Carlos Gutiérrez hasta el momento no se han pronunciado.

Sin embargo, los diputados del PJ advierten que se separan de la iniciativa del Poder Ejecutivo Nacional porque podrían generar acciones de inconstitucionalidad en la provincia. No resulta extraña la advertencia en una Córdoba en la que durante más de siete años se bloqueó el acceso al aborto no punible en todos los casos con la complicidad de la justicia y el poder político. Pero este planteo desestima aún más la iniciativa del PJ provincial; es absurdo que alguien vaya a imaginar siquiera que este gobierno cómplice de la Iglesia vaya a garantizar la ampliación del aborto por causales. Solo la irrupción de la marea verde en las calles logró poner fin a 20 años de acciones y recursos de amparo contra los derechos de salud sexual y reproductiva que contaron con el compromiso férreo del gobierno del PJ.

Está claro que todavía queda un trecho de maniobras que debemos desarmar para parir la mejor ley de aborto. La marea verde en las calles de todo el país es la única garantía de triunfo frente a los gobiernos que pactan con las Iglesias y los antiderechos. Como siempre, está en nuestras manos. Vamos por el aborto Legal 2020 con independencia de los gobiernos y las iglesias.

 

 

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