Mujer

9/3/2020

El 8M en el mundo

Este 8M las mujeres se movilizaron en todo el mundo. En muchos países, las protestas unieron las reivindicaciones históricas del movimiento con las luchas de la clase trabajadora, como en Francia, conmovida por la lucha contra la reforma previsional de Emmanuel Macron, o en la lejana Tailandia, donde las mujeres denunciaron la superexplotación laboral. En otros tantos países, las manifestantes debieron enfrentar la represión estatal (Francia, Turquía, Argelia) o contramanifestaciones reaccionarias (Pakistán). Sería inabarcable dar cuenta de todas las manifestaciones, pero aquí damos un pantallazo de las más relevantes.


Europa


España cuenta con uno de los movimientos de mujeres más vigorosos del mundo. Los dos últimos 8M fueron escenario de paros obreros y ha habido enormes movilizaciones contra los femicidios y contra un escandaloso fallo judicial que evitó caratular como “agresión sexual” la violación grupal de una joven durante una festividad de San Fermín en 2016.


En esta ocasión, si bien no hubo paros, más de 100 mil personas marcharon en Madrid, 50 mil en Barcelona y Vigo, 20 mil en Sevilla y Granada, y otras miles en varias ciudades del país. En la capital, la movilización estuvo precedida por cacerolazos durante la medianoche en numerosos barrios y por actividades y almuerzos durante el día. El documento de convocatoria señala que “son 18 las mujeres asesinadas este 2020, 99 las que fueron asesinadas en 2019 y 1046 desde que existen registros”. Añade que “los trabajos a los que logramos acceder están marcados por la temporalidad, la precariedad, incertidumbre, los bajos salarios, las jornadas parciales no deseadas, la brecha salarial”. Y critica “las pensiones de miseria que nos obligan a sufrir pobreza en la vejez”. El documento reivindica la lucha contra el franquismo y la lucha histórica del movimiento de mujeres, aunque carece de una crítica al gobierno ajustador de socialistas y de Podemos, limitándose a criticar al “neoliberalismo salvaje” y la “extrema derecha” (en España hay un grupo ultraderechista llamado Vox que ha hecho de su ataque al movimiento de mujeres y LGTBI uno de sus ejes políticos). Funcionarias y dirigentes del Psoe y de Podemos participaron de la concentración de Madrid y por primera vez se sumaron referentes del PP (fuerza de derecha), aunque no enviaron a las figuras más conocidas por temor al abucheo. Referentes de Ciudadanos, otra fuerza centroderechista, fueron silbadas durante la manifestación. Uno de los puntos sobresalientes de este año ha sido la solidaridad con las refugiadas y refugiados, en momentos en que los gobiernos continentales (tanto “europeístas” como “nacionalistas”, “izquierdistas” como derechistas) promueven una política expulsiva y los usan como chivo expiatorio de la crisis.


En Francia, las marchas sumaron a las reivindicaciones de la mujer el rechazo al gobierno de Emmanuel Macron por la reforma previsional que aumenta la edad jubilatoria y destruye los regímenes especiales conquistados por sectores obreros. La movilización de París, encabezada por trabajadoras que han participado de la huelga contra el gobierno, reunió miles de personas. A su vez, la noche previa fue reprimida otra movilización de mujeres.


En Alemania, la jornada estuvo limitada por una disposición oficial que prohibía las manifestaciones mayores a las mil personas, debido al coronavirus (en Italia directamente se impidió toda manifestación). Aun así, tuvo gran repercusión la representación del grupo chileno LasTesis, en Berlín, alrededor de cuya performance “un violador en tu camino” se agruparon mujeres latinoamericanas, alemanas y de la comunidad kurda. Por otra parte, en Aachen un grupo neonazi atacó la manifestación ante la más completa inacción policial, pero fue repelido por las propias manifestantes. Las bandas derechistas operan en ese país bajo el amparo estatal.


En el Reino Unido, las marchas estuvieron ligadas a la problemática ambiental. En Dublín, la capital irlandesa, hubo una importante manifestación en la que participó también un grupo de mujeres latinoamericanas. En ese país, las mujeres vienen de un extraordinario triunfo, al arrancar la despenalización del aborto en uno de los territorios de mayor peso del clero en el mundo.


Otro foco importante de movilizaciones fue Turquía. Miles de mujeres se movilizaron en Estambul. El gobierno de Erdogan cercó la plaza Taksim y reprimió la movilización. A su vez, miles de mujeres se movilizaron en Amed (Diyarbakir), una de las ciudades más importantes de la comunidad kurda.



Foto: Movilización en Barcelona


Asia


En el norte africano y el Medio Oriente, que se han visto conmovidos en los dos últimos años por una nueva oleada de levantamientos populares, también se desarrollaron protestas. En Argelia, país donde las movilizaciones derribaron al gobierno de Bouteflika, fue reprimida la manifestación en la capital (Argel). También hubo concentraciones en Líbano e Irak, dos países en los cuales las rebeliones populares han puesto en cuestionamiento el régimen político de reparto de poder entre los distintos grupos confesionales. En Karachi, Pakistán, una valiente manifestación debió soportar una contramarcha oscurantista bajo el lema “la mujer fue hecha de la costilla del hombre, no de su cerebro". En Bishkek, la capital de Kirguizistán, varias manifestantes fueron detenidas luego de que un grupo de encapuchados intentara quebrar la movilización.


En Manila, en tanto, cientos de mujeres quemaron un muñeco del presidente Rodrigo Duterte, un criminal que en nombre de la “guerra anti drogas” ha reforzado la militarización del país, con un saldo de miles de ejecuciones extrajudiciales que golpean fundamentalmente a la población más pobre. En Bangkok, la capital tailandesa, la manifestación tuvo como eje los derechos laborales de las mujeres, denunciando la superexplotación laboral (en la vecina Myanmar, las obreras de la indumentaria vienen de una gran movilización de protesta contra el despido discriminatorio de dos delegados sindicales).



Foto: Detenciones en Bishkek, Kirguizistán


América Latina


América Latina fue escenario de las mayores movilizaciones. En Chile, millones de mujeres ganaron las calles y reavivaron la lucha para echar al gobierno de Sebastián Piñera. En México, cientos de miles marcharon contra los femicidios. También se movilizaron por miles las mujeres salvadoreñas, en uno de los países más restrictivos del mundo con respecto al aborto. En Brasil, cuna del “EleNao”, las protestas en numerosas ciudades desafiaron la agenda misógina, homofóbica y antiobrera de Jair Bolsonaro. En nuestro país, un pañuelazo frente a la Catedral plantó bandera en reclamo del aborto legal, en las vísperas de la movilización del 9M de Plaza de Mayo a Congreso, junto a movilizaciones en La Plata, Mar del Plata y Mendoza, entre otras ciudades.


Este es el resumen de otro día internacional de acción. Viva la lucha de las mujeres en el mundo entero.