01/03/2021

Gran debate en la comisión de mujeres y disidencias del 4º Plenario Piquetero

La comisión de mujeres y disidencias del 4º plenario nacional del frente de lucha piquetero -que reunió este viernes 26 en Parque Lezama decenas de luchadores y luchadoras- fue muy importante. En primer lugar, el plenario y la comisión funcionaron bajo la presidencia honoraria de la compañera Mónica Lescano, incansable luchadora del Polo Obrero y del Partido Obrero y que tuvimos la desgracia de perder hace pocas semanas.

Las compañeras/es que participaron de la comisión trajeron relatos de experiencias (propias y de otras) que fueron elocuentes en lo que venimos denunciando todos los días desde un sector el movimiento de mujeres: el Estado es el principal responsable en las distintas situaciones de violencia que sufrimos cotidianamente las mujeres trabajadoras.

Casi todas las compañeras que tomaron la palabra contaron situaciones de violencia que habían vivido alguna vez. Hablo una compañera migrante que relato que cuando fue a denunciar a la comisaría, no se la tomaron por ser extranjera. Otra compañera contó que además de soportar los golpes y otras violencias, tuvo que pelear por la restitución de sus 5 hijos luego de que el violento lograra su custodia porque ella “trabajaba y no podía cuidarlos”. Es decir, el Estado en lugar de protegerla a ella y sus hijos, escucho y atendió las demandas del violento. Otra de las oradoras relató cómo había sido víctima de abusos sexuales por parte de su pareja y padre de sus hijos durante años y como había sido ignorada por todas las instituciones estatales a las que recurrió para pedir ayuda. Este fue quizá uno de los relatos más impactantes ya que la compañera cerró diciendo: “Nunca lo había contado hasta ahora, y hoy supe que el día y el lugar eran acá”. Una emocionante muestra de cómo la organización y la lucha son herramientas muy importantes a la hora de atravesar la salida de una situación de violencia. De hecho, casi todas las que intervinieron plantearon que en la militancia en sus respectivos espacios habían encontrado la contención, el acompañamiento y hasta algunos insumos para superar la violencia. Todo lo que el Estado les negó.

En la comisión también intervinieron compañeras trabajadoras de casas particulares, que expresaron con claridad que la primera violencia a la que se ven sometidas es a la de un salario que apenas supera los niveles de indigencia. Esta superexplotación a las que son sometidas estas compañeras es la otra cara de la moneda de la desocupación y los planes de hambre que el gobierno de Alberto Fernández se niega a aumentar, mostrando la orientación ajustadora y pro-FMI de este gobierno. Estuvieron presentes también compañeras que reclamaron la aparición con vida de la niña de 14 años Carmen Oviedo Villalba “Lichita” y el juicio y castigo al Estado paraguayo, responsable de su desaparición y del asesinato de las niñas Lilian Mariana y María del Carmen Villalba de 12 y 11 años por parte del ejército de aquel país.

Los distintos relatos de las compañeras fueron derivando en conclusiones que colocaron al Estado y sus instituciones como los primeros y últimos responsables de la violencia hacía la mujer. Se denuncio a la justicia, cómplice de la policía en no actuar a tiempo para evitar la muerte de las víctimas (como Úrsula que denuncio 18 veces al femicida y policía Matías Martínez). Frente a esto, algunas organizaciones plantearon que era necesario reforzar la acción directa y la “autodefensa feminista”. Desde otro lado, otras compañeras plantearon que era necesarias leyes más duras, incluyendo la pena de muerte para violadores y femicidas. Desde el PdT y el Polo Obrero planteamos la discusión acerca de que -si bien estos planteos parecen opuestos entre sí- en realidad coinciden en deslindar responsabilidad al Estado y, en un caso descargan la tarea de “frenar” al violento en las propias mujeres; y en el otro, refuerzan justamente a ese Estado al darle a sus órganos represivos más poder, incluso la prerrogativa legal de quitar la vida. Tratamos de hacer foco en la responsabilidad del Estado y en la necesidad de reforzar la lucha independiente para arrancarle a ese Estado y sus gobiernos medidas reales que vayan en la línea de frenar la violencia.

En ese sentido, se señaló que era necesario elegir a jueces, juezas y fiscales por elección popular, porque actualmente son elegidos por el poder político de turno y se deben a gobernadores e intendentes y no a las mujeres trabajadoras. Se criticó fuertemente al Ministerio de Genero y diversidad, que no ha movido un dedo frente al desastre de un femicidio por día, mientras sus funcionarias cobran abultados salarios y no hay informe alguno sobre en qué gastan las (miserables) partidas presupuestarias que recibe dicho ministerio. Todas las participantes en la comisión expresaron no solo como son maltratadas y revictimizadas en comisarías y juzgados, sino como no pueden acceder a profesionales (psicólogos/as, trabajadores/as sociales, abogados/as, etc.) que las orienten en los procesos, y eso es así porque no hay por parte del Ministerio la intención de garantizar esos recursos.

Así fue que las compañeras tomaron el planteo del Plenario de Trabajadoras de la exigencia de la creación de un organismo propio de las mujeres y disidencias, financiado por el Estado pero autónomo. Acordaron en que la dirección de dicho organismo debe ser electa democráticamente y debe ser revocable. Es que quedó claro que somos las mujeres las que sabemos qué necesitamos y sabemos cómo organizarnos. Las compañeras del frente de lucha acordaron en llevar la propuesta al plenario y quedó incorporado al documento junto con el pliego de reclamos. Ambas cosas, junto con el plan de lucha que promete un marzo piquetero de acampes y cortes, fueron votadas por unanimidad por las decenas de delegados y delegadas presentes.

8 de marzo: basta de hambre, femicidios y desocupación

Otra de las resoluciones de la comisión y el plenario fue movilizar masivamente el próximo 8 de marzo. Al día siguiente el Polo Obrero realizó asambleas en todos los barrios para informar lo votado en el plenario. Como dijo la delegada, de la asamblea del barrio de Laferrere: “No hay que callarse más compañeras”. Arrancamos con todo una agenda de reuniones y asambleas de mujeres en cada barrio para llenar las calles este próximo 8 de marzo.

También te puede interesar:

Masiva participación de les estudiantes por conectividad, becas y universalización del paicor. 
Jornada piquetera paralizó el centro de la ciudad de Córdoba.
Conclusiones y tareas del IV plenario nacional de la Coordinadora Sindical Clasista
En el marco de una imponente movilización nacional por trabajo y alimentos.