02/06/2016 | 1413

Hacia un masivo #NiUnaMenos

La movilización del 3 de junio ya es un reclamo que ha calado hondo en vastos sectores de la sociedad. En todos lados habrá convocatorias para marchas y concentraciones. Un reguero de actividades previas se están desarrollando en escuelas, universidades, lugares de trabajo y barriadas


La movilización del 3 de junio ya es un reclamo que ha calado hondo en vastos sectores de la sociedad. En todos lados habrá convocatorias para marchas y concentraciones. Un reguero de actividades previas se están desarrollando en escuelas, universidades, lugares de trabajo y barriadas.


 


La movilización del 3 de junio expresará, otra vez, a un reclamo que ha calado hondo. En todos lados habrá convocatorias para marchas y concentraciones. Un reguero de actividades previas se están desarrollando en escuelas, universidades, lugares de trabajo y barriadas.


 


En la Ciudad de Buenos Aires, la consigna central será “Ni Una Menos. Vivas Nos queremos. El Estado Es Responsable” y está convocada una marcha desde Congreso a Plaza de Mayo.


 


Cada día, la realidad funciona como un acicate de la indignación popular. Micaela, la niña de 12 años desaparecida en Bahía Blanca, acaba de aparecer muerta luego de 35 días de búsqueda. Belén, permanece detenida en Tucumán, falsamente acusada de abortar. En Salta, una niña wichi fue obligada a continuar un embarazo producto de una violación, con la participación directa de la ministra de Justicia. Otra niña fue hallada violada y asesinada en Tucumán. Miles de mujeres han quedado sin trabajo producto de los despidos y suspensiones. La recesión liquida las chances de trabajo precario que desenvuelven miles de mujeres cotidianamente, con la venta ambulante o el trabajo doméstico.


 


El fracaso del Estado


 


El gobierno pasado terminó con desfinanciamiento para la asistencia a la mujer, con un Consejo Nacional de las Mujeres sin presupuesto ni políticas destinadas a hacer retroceder este flagelo. Las únicas campañas emprendidas por ese organismo trasladaban la responsabilidad a la víctima -“Sacále tarjeta roja al violento”. Sistemáticamente, se ignoró la constante violencia institucional que se ejerce sobre las mujeres, el aborto clandestino y la victimización permanente en el ámbito de la justicia, que no hizo desistir a la presidenta ni a los gobernadores de proponer jueces con antecedentes de fallos o conductas misóginas. La proliferación de los puestos de trabajo precarios y el crecimiento de la explotación sexual sin que se produjera un sólo desmantelamiento de redes de trata, así como el crecimiento del embarazo entre niñas y adolescentes, fueron algunas de las consecuencias de esa orientación social y política. Por su parte, la proliferación de funcionarios ligados a la pedofilia y a la prostitución se extendió por todo el país, sin consecuencias penales para ellos.


 


El ajuste de Macri no hizo más que agravar esta realidad. Con la pretensión de conquistar al movimiento de mujeres, colocó a una feminista a la cabeza del Consejo Nacional de las Mujeres. Pero la falta de presupuesto se mantiene intacta, mientras el macrismo incumple en la Ciudad con la creación de diez nuevos centros de asistencia para las mujeres violentadas, despide trabajadoras de las salas de atención primaria y cierra los programas que funcionaban en el ámbito del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, entre otros recortes. Dicha política ha sido calcada en el interior del país, de la mano de gobernadores de diferentes signos políticos.


 


Contra la violencia estatal


 


Nuestro movimiento no puede reducirse a exigirle a un Estado cuya naturaleza es la de ejercer la violencia contra los oprimidos -y en ese marco, contra la mujer trabajadora. El Estado que ampara a la explotación sexual, a un modelo educativo de sometimiento, a la complicidad con las redes de trata de personas y al blanqueo de capitales de las mafias asociadas a ese flagelo, no puede darle una salida al clamor por #Niunmenos. Por el contrario una mujer violentada es una mujer adormecida frente a los múltiples agravios de la explotación social, o sea que esta violencia es funcional a los ataques que viven las masas en un plano general.


 


El ajuste de Macri y los gobernadores es incompatible con las demandas de las mujeres. El macrismo promete pasar del “Compromiso a la Acción” según asegura en una pobre enumeración de políticas que está difundiendo el Consejo Nacional de las Mujeres. Asegura estar definiendo un Plan sin decir en qué consiste, y promete un patrocinio jurídico gratuito y un registro de femicidios junto a la Corte que ya han sido larga y reiteradamente prometidos. Una burla para las urgencias que demanda esta crisis.


 


El Estado tiene las manos manchadas con la sangre de cada mujer que muere cada día. De las 66 contabilizadas informalmente en lo que va del año, todas fueron desprotegidas por la justicia, o los gobiernos. En manos de ellos no está la salida, sino en las nuestras. Apuntalemos la movilización y la organización de las mujeres, llenemos las plazas y las movilizaciones el próximo 3 de junio. ¡#NiUnaMenos a las calles!

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