08/05/2020

Junín de los Andes: domiciliaria para violadores y persecución a quienes luchamos

El día lunes, las mujeres y disidencias de Junín de los Andes, con gran apoyo de les vecines, se movilizaron para repudiar la decisión tomada por el Tribunal de Impugnación de dictar prisión domiciliaria al ex militar Ramón Eugenio Llull, quien estaba condenado a 12 años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, contra su propia nieta durante los años 2006 a 2010. Les jueces Richard Trincheri, Liliana Deiub y Federico Sommer fundamentaron su decisión de otorgar este beneficio a Llull “por tener 69 años y estar en el grupo de riesgo de Covid-19”. Esto en un pueblo pequeño y que no presenta casos de contagio. Trincheri ya tiene antecedentes de liberar a violadores de menores: sobreseimiento de JTL (Diario Río Negro, 2/11/2017) y anteriormente revocación de la la prisión preventiva a Miguel Ángel Ojeda (Minuto Neuquén, 8/6/2013).


Se actuó en total incumplimiento del art 11 de la Ley 24.660 que establece que la víctima debe ser notificada permanentemente de la situación del victimario, no se instrumentaron medidas de seguridad y custodia para resguardarla y se le otorgó a Llull la domiciliaria en una casa en la que también viven niñes.


La reacción se sintió en las calles


Las mujeres y disidencias juninenses empapelaron la ciudad con la denuncia del caso y se autoconvocaron fuera del domicilio del pedófilo y violador para realizar una manifestación absolutamente pacífica -respetando las medidas de bioseguridad con distancia social y uso de barbijos-, colgando carteles y banderas, y realizando nuevamente pintadas.


A las provocaciones del hijo y el nieto de Llull, que también es de público conocimiento que son violentos y machistas, se sumó la policía que desplegó todo su arsenal para amedrentar a les compañeres; los efectivos policiales les grabaron, fueron acorralades con sus autos, y les mostraron y cargaron las armas a sus espaldas. No se identificaron y les amenazaron diciendo que conocen sus domicilios.


Minutos más tarde, una de nuestras compañeras fue detenida cuando se encontraba en soledad. La metieron a un calabozo, quedó incomunicada y en condiciones inhumanas, y la liberaron después de tres horas. Denunciamos esta aberrante persecución. Hacemos responsable de su integridad física y psicológica al gobierno y a la policía local.


La violencia hacia las mujeres no está en cuarentena



No queremos violadores y femicidas sueltos en las calles o en sus casas desde donde pueden seguir dañándonos. Rechazamos estas medidas judiciales que cuentan con el visto bueno por parte del gobierno nacional y provincial.


Son les jueces Richard Trincheri, Liliana Deiub y Federico Sommer los cómplices de este régimen de opresión que sufrimos, que nos dio y nos da la espalda a todas aquellas mujeres y disidencias que pedimos auxilio, y frente a quienes hoy se lavan las manos.


La liberación de Llul es una provocación a la lucha que el movimiento de mujeres, juventudes y disidencias llevamos adelante por nuestros derechos y reivindicaciones.


Desde el Plenario de Trabajadoras, llamamos a organizarnos de manera independiente de quienes han negado a las mujeres y disidencias las condiciones de protección (¡las casas refugio!), para reclamarles a los gobiernos la correspondiente asistencia a las mujeres. Para terminar con la desidia estatal que deriva en más abusos, violaciones, femicidios y travesticidios. Con todos los recaudos necesarios, las mujeres y disidencias demostramos una vez más que vamos a seguir luchando contra la violencia.

 




 

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