Mujer

20/12/2007|1022

Las verdaderas mujeres del siglo

Barranqueras

En los últimos días, permanentemente, los medios de difusión masivos, no hacen más que dar protagonismo triunfal a las "mujeres del siglo": Cristina K y Elisa Carrió.


Las millones de mujeres en el mundo, luchadoras anónimas, desocupadas, aborígenes, piqueteras, campesinas, estudiantes, profesionales, artistas, dirigentes, somos las verdaderas mujeres del siglo, porque además de bregar por nuestra familia, en cada ámbito que elegimos, o nos tocó confrontar con este sistema, luchamos por un mundo mejor.


Nuestra lucha contra esta política imperialista que ahora determinó que el futuro se llame biocombustible.


Paradójicamente, cuando el hambre es más angustiante para los explotados en todo el mundo, y la desnutrición avanza terroríficamente en las barriadas humildes, el capitalismo irrumpe brutalmente en los bosques y en los montes, sembrando desastres ecológicos y ambientales con sus consecuencias mortales, y despojando criminalmente de sus tierras a los campesinos y a los hermanos aborígenes, para luego acusarlos de tener otra cultura alimentaria y no saber adaptarse a la “civilización”.


En el sistema capitalista, 800 millones de personas en el mundo sobreviven en situación de desnutrición crónica.


Alimentar vehículos y desnutrir personas a través de la siembra indiscriminada de la soja, en un país que exporta siderales toneladas de carne, leche y granos a todo el mundo. De este modo, el Estado practica la eutanasia con los más excluidos.


Estas contradicciones del capitalismo son las que nos llevan a las mujeres del siglo, que no olemos a perfume francés, ni lucimos ropa de alta costura, a organizarnos y a organizar a la clase trabajadora para construir una nueva sociedad, donde la salud, la vivienda, el trabajo, el salario, la educación, el ocio, el esparcimiento, la cultura, la tierra y una economía programada, deje de ser una esperanza y se transforme en socialismo.


Es el mejor tributo que millones de mujeres del siglo, luchadoras, podemos rendir a otras tantas que lucharon y en muchos casos dieron la vida por esta causa noble, la lucha de clases que nos abre el camino al socialismo.