08/03/2017

Los orígenes obreros y socialistas del Día Internacional de la Mujer

El movimiento de trabajadoras socialdemócratas alemán y la Primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Stuttgart (1907)


 


En 1894 Clara Zetkin escribió en la revista de las mujeres socialdemócratas un artículo polémico contra las feministas alemanas titulado “Separación tajante” ("Reinliche Scheidung") en el que argumentó que “el feminismo burgués y el movimiento de mujeres proletarias son dos movimientos sociales fundamentalmente diferentes.” Según Zetkin, las feministas burguesas aspiraban a conseguir reformas en favor del sexo femenino en el marco de la sociedad capitalista, a través de una lucha entre los sexos y en contraste con los hombres de su propia clase, sin cuestionar la existencia misma de dicha sociedad, mientras que las trabajadoras se esforzaban, a través de una lucha de clase contra clase y en una lucha conjunta con los hombres de su clase, por eliminar la sociedad capitalista. Sobre la base de dichos principios Zetkin creó un movimiento de trabajadoras en Alemania que llegó a tener 174.754 miembros en 1914, año en el cual la circulación de su periódico Die Gleichheit (La igualdad) llegó a los 124.000 ejemplares.


 


La Primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Stuttgart (1907)


 


Esta fortaleza ideológica y organizativa transformó al movimiento de trabajadoras socialdemócratas alemanas en la columna vertebral de la Internacional de Mujeres Socialistas, que celebró su primer congreso en 1907 en Stuttgart (la ciudad de residencia de Zetkin, donde se editaba Die Gleichheit). En su resolución final, dicho congreso proclamó como su principal demanda transicional “el derecho al sufragio universal de la mujer para todas las mujeres adultas, sin limitación alguna en lo referente a la propiedad, al pago de impuestos, al grado de educación o a cualquier otra condición que excluya a los miembros de la clase obrera del disfrute de ese derecho”, aclarando que “el movimiento de mujeres socialistas lleva adelante su lucha, no en alianza con las feministas burguesas, sino en asociación con los partidos socialistas.”


 


La Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague (1910) y la proclamación del Día Internacional de la Mujer


 


El Día Internacional de la Mujer fue proclamado por la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague en 1910. La invitación a la misma dejaba en claro su carácter de clase: "Invitamos urgentemente a todos los partidos socialistas y organizaciones de mujeres socialistas, así como a todas las organizaciones de trabajadoras basadas en el principio de la lucha de clases a enviar a sus delegadas o incluso delegados a esta conferencia."  


 


El informe de las delegadas estadounidenses mencionaba que el 28 de febrero de 1909 “tuvo lugar por primera vez el ‘Día de la Mujer’, un evento que ha despertado la atención de nuestros enemigos.” La delegada alemana Luise Zietz, siguiendo el ejemplo de las socialistas norteamericanas, propuso la creación de un "Día Internacional de la Mujer", a celebrarse anualmente. Su propuesta fue secundada por su compañera Clara Zetkin y por las 100 delegadas procedentes de 17 países. La resolución adoptada sobre este punto rezaba: “De acuerdo con las organizaciones políticas y sindicales con conciencia de clase del proletariado de sus respectivos países, las mujeres socialistas de todas las nacionalidades tienen que organizar un Día de las Mujeres (Frauentag) especial, el cual, ante todo, tiene que promover la propaganda del sufragio femenino. Esta demanda debe ser discutida en relación con toda la cuestión de la mujer, según la concepción socialista.”


 


La "introducción del sufragio femenino" fue colocada por las mujeres socialistas en la resolución de Copenhague en el contexto de la legislación protectora de las trabajadoras, de la asistencia social para madres e hijos, de la igualdad de trato de las madres solteras, de la provisión de guarderías y jardines de infancia, de la provisión de comidas gratuitas y medios de enseñanza gratuitos en las escuelas y de la solidaridad internacional. Queda claro, por lo tanto, que en sus orígenes el Día Internacional de la Mujer era un día de la mujer trabajadora que tenía como objetivo inmediato el sufragio universal femenino, pero sólo como medio para un fin: el triunfo del socialismo.


 


La celebración del primer Día Internacional de la Mujer


 


El primer Día Internacional de la Mujer no fue celebrado el 8 de marzo sino el 19 de marzo 1911. La fecha fue elegida para conmemorar la Revolución de 1848 en Berlín: el día anterior, el 18 de marzo, estaba dedicado todos los años a "los caídos de marzo". 


 


Al grito de batalla "Adelante con el sufragio femenino", más de un millón de mujeres salieron a la calle en Alemania pidiendo la igualdad social y política. "Nuestra día de marzo", rezaba el llamado publicado en la revista Die Gleichheit: "¡Compañeras! ¡Mujeres y muchachas trabajadoras! El 19 de marzo es vuestro día. Es vuestro derecho. Detrás de vuestras demandas está la Socialdemocracia, los trabajadores organizados sindicalmente. Las mujeres socialistas de todos los países se sienten solidarias con ustedes. El 19 de marzo debe ser vuestro día de gloria." El volante para participar en los actos del Día de la Mujer, encabezado con la demanda: "Adelante con el sufragio femenino", fue impreso y distribuido en una edición de dos millones y medio de copias. Ante la inminente guerra mundial, el Día Internacional de la Mujer fue puesto por las socialistas desde el principio bajo el signo de la lucha contra el militarismo imperialista y por la preservación de la paz.


 


En Alemania tomaron parte en los eventos y manifestaciones cerca de un millón de mujeres organizadas en el SPD y los sindicatos, pero también muchas no organizadas. No menos importante que el carácter masivo e internacional de las manifestaciones que tuvieron lugar durante el Día Internacional de la Mujer es que este evento estuvo acompañado por la celebración de “asambleas populares políticas públicas” de trabajadoras (se contabilizaron 42 asambleas solamente en Berlín), en las cuales tenía lugar una “libre discusión” de los temas que afectaban a las trabajadoras.


 


El 8 de marzo como fecha para el Día Internacional de la Mujer a partir de 1914


 


Además de Alemania, el Día de la Mujer se celebró en 1911 en días diferentes en EE.UU., Suiza, Dinamarca y Austria. Hasta la Primera Guerra Mundial se añadieron Francia, Holanda, Suecia, Rusia y Bohemia. El Segundo Día Internacional de la Mujer fue celebrado en Alemania el 12 de mayo de 1912.


 


La práctica de celebrar el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo se haría corriente sólo a partir de 1914. Un famoso cartel titulado "Día de la Mujer / 8 de marzo de 1914 – Adelante con el sufragio femenino", en el que una mujer vestida de negro agita la bandera roja, es el primer cartel que conecta a las mujeres con esta fecha. En Alemania, no pudo en su momento ser colgado en ningún lugar o distribuido públicamente, debido a que la policía prohibió  pegar carteles. El cuarto día Internacional de la Mujer se transformó en una acción de masas contra la guerra imperialista que estallaría tres meses más tarde. 


 


Esta identificación del 8 de marzo como fecha para el Día Internacional de la Mujer jugaría un rol muy importante en la historia, ya que daría su nombre a la Revolución de Febrero de 1917 en Rusia: el 23 de febrero [en el calendario juliano, 8 de marzo en el calendario gregoriano] era el Día Internacional de la Mujer. En dicha ocasión, las trabajadoras rusas jugaron un papel de vanguardia y, en contra de la oposición de todos los partidos, incluyendo a los bolcheviques, transformaron a la manifestación del Día Internacional de la Mujer en una huelga masiva que arrastró al conjunto de los trabajadores de Petrogrado y que dio inicio a la Revolución Rusa.


 


La Tercera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Berna (1915)


 


El comienzo de la Primera Guerra Mundial inició en agosto de 1914 una nueva era en el desarrollo del movimiento de mujeres socialistas internacional. Toda la Segunda Internacional -y por lo tanto también la Internacional se Mujeres Socialistas- se dividió en sus componentes nacionales. Debido a la política de “paz social” adoptada por el SPD y por la Comisión General de Sindicatos Alemanes afiliada a él, las manifestaciones críticas ya no fueron bienvenidas. El Día Internacional de la Mujer fue prohibido en Alemania por las autoridades, los eventos se llevaron a cabo solamente de manera ilegal, y los participantes tenían que contar con represalias por parte del gobierno y la policía. 


 


Clara Zetkin redactó a principios de noviembre de 1914 un llamamiento "A las mujeres socialistas de todos los países", en el que se pronunció decididamente en contra de la guerra y a favor de las acciones de masas en favor de la paz. Como parte de esta oposición a la barbarie imperialista, la tercera y última Conferencia de Mujeres Socialistas se organizó en Berna en abril de 1915, bajo la dirección de Clara Zetkin. Lenin acompañó a la delegación bolchevique a la conferencia de Berna, que incluyó a su compañera Krupskaya y Lilina Zinoviev. La Conferencia de Berna proclamó el grito de guerra internacionalista "Guerra a la guerra". Al regresar a Alemania, Zetkin distribuyó como folleto ilegal el Manifiesto adoptado en Berna, por lo cual fue arrestada de agosto a octubre de 1915.


 


El abandono del Día Internacional de la Mujer por la Socialdemocracia y su rescate por la Internacional Comunista


 


Luego del colapso del segundo Imperio Alemán y de la conformación de los consejos (Räte) de obreros y soldados en todas partes en Alemania en noviembre de 1918, la burguesía hizo un giro de 180 grados en su política y abrazó los principios de la democracia, antes abandonados en favor de una alianza con la monarquía, otorgando el derecho al sufragio a las mujeres y contraponiendo la asamblea constituyente reunida en Weimar y el parlamento a los soviets de delegados obreros. Dicha política de contrarrevolución democrática fue llevada adelante por el dirigente socialdemócrata Friedrich Ebert, primer presidente de la República de Weimar, a quien el historiador Carl Schorske llamó “el Stalin de la Socialdemocracia”. La demanda del sufragio universal femenino, adoptada por el movimiento obrero revolucionario con un carácter transicional hacia el socialismo fue transformada así en una barrera para la revolución por la burocracia partidaria y sindical de la Socialdemocracia.


 


Dado que el Día Internacional de la Mujer era una tradición que tenía su origen en el ala izquierda del movimiento de mujeres proletarias, la dirección del Partido Socialdemócrata de Alemania dejó de celebrar el 8 de marzo con el argumento de que con la adopción del voto femenino se habían logrado los objetivos del Día Internacional de la Mujer. El Partido Comunista, por el contrario, celebró el Día Internacional de la Mujer bajo la consigna "¡Todo el poder a los consejos! ¡Todo el poder para el socialismo!". 


 


En junio de 1921, la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Comunistas reunida en Moscú, presidida por Clara Zetkin, decidió que el futuro del Día Internacional de la Mujer se celebraría de manera uniforme en todo el mundo el 8 de marzo.  Las celebraciones del Día Internacional de la Mujer se llevaron a cabo desde entonces con regularidad el 8 de marzo en muchos países, una tradición que continúa hasta el día de hoy, como un recordatorio del potencial revolucionario de las mujeres trabajadoras. 

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