31/05/2021

“Más que nunca necesitamos una movilización nacional por nuestros reclamos en todo el país”

Entrevista a Cristina Martínez, dirigente de la agrupación Unión de Trabajadoras de Casas Particulares de Córdoba, presente en el II Congreso del Plenario de Trabajadoras.
Plenario de Trabajadoras- Córdoba 

En el marco del Congreso Nacional del Plenario de Trabajadoras entrevistamos a Cristina Martínez, dirigente de la agrupación Unión de Trabajadora de Casas Particulares de Córdoba, que participó en el II Congreso del Plenario de Trabajadoras.

-¿Por qué te inscribiste en el Congreso del II Plenario de Trabajadoras?

Cristina Martínez: En primer lugar resaltar el espacio particular que se le dio a las trabajadoras de casas particulares en este Congreso, como un lugar de visibilizarían muy importante para el sector. Entiendo que es sumamente enriquecedor escuchar las distintas vivencias que atraviesan, que podamos tomar conciencia del trabajo que desarrollamos y los problemas que sufrimos más aun en la situación en la que se encuentra el país y el contexto de pandemia que estamos viviendo.

-¿Crees que éste encuentro colabora con las luchas del sector en todo el país?

Si. Pienso que sí, porque colabora muchísimo con la visibilización para que cada una de las trabajadoras vaya llegando a la comprensión del alcance general que tiene la informalidad en el sector. Que los problemas que enfrentamos no son individuales, no se trata de hacer una changa desprovista de cualquier derecho laboral. Las tareas que desarrollamos comprenden una forma de trabajo que tiene derechos y garantías que se deben respetar.

-¿Cuáles son los principales problemas que atraviesa el sector en el marco de la pandemia?

Son muchos los problemas, pero sin lugar a dudas el mayor problema es la informalidad. La no registración abre la puerta a que el empleador se crea con la potestad de obligar a la compañera a ir trabajar sin ningún derecho, aun colocando en riesgo su economía, seguridad y su vida. Por el simple hecho de estar en negro no puede reclamar nada. Todo eso conlleva aprietes de todo tipo que se aceptan para no perder el trabajo. Distinta es la situación – entre comillas- cuando la compañera está registrada, ahí se abre la pelea para que lo esté en tiempo y forma, con los aportes de ART, de seguridad social y todo lo que corresponde. La informalidad es el mayor perjuicio para las trabajadoras del sector, básicamente nos encontramos como en la época de la esclavitud. Nuestro sector es tan apaliado y minorizado que las compañeras naturalizan y aceptan estar por fuera de la ley. Durante la pandemia, para no perder el empleo, muchas fueron obligadas a trabajar y soportaron que la policía las persiguiera por no contar con permiso de circulación. Otra situación es el cambio de categoría fraudulento que hacen las empleadoras para obligar a las compañeras trabajar durante las restricciones.

-¿Hubo respuestas a los reclamos mas sentidos del sector?

No existe ninguna respuesta a nuestros reclamos. Tenemos un 60% de compañeras despedidas en Córdoba, ahora vaticinan un 30% de aumento salarial para el sector cuando el salario mínimo vital y móvil tiene un aumento del 35%, ese aumento es una miseria. Es absolutamente necesaria y de emergencia una respuesta a la cuestión salarial y a todas nuestras demandas, pero lo único que hay desde el Ministerio de Trabajo y del Ministerio de las Mujeres es silencio.

-¿Crees importante la conformación de una agrupación nacional?

Si, por supuesto que sí. Necesitamos una agrupación nacional que sea una herramienta de lucha independiente de todos los responsables de la situación en la que se encuentran más de un millón de trabajadoras de casas particulares en todo el país. Es necesario converger, este Congreso es muy importante en ese sentido. Para que las compañeras vayan sacando conclusiones, se sienten como trabajadoras con derechos y se empoderen. Más que nunca necesitamos una movilización nacional por nuestros reclamos en todo el país.

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