Mujer

28/3/2018

Merlo: el municipio encubre violentos y persigue a las luchadoras

El caso de Karina Abregú

Sobreviviente de un intento de femicidio en el año 2013, Karina Abregú no ha cesado en su lucha desde ese entonces; siendo hoy una reconocida activista dentro del movimiento de mujeres.

 

A causa del intento de femicidio a manos de su ex pareja, Gustavo Albornoz, Karina ha quedado con más de la mitad de su cuerpo quemado, distintas secuelas, problemas de salud y una serie de limitaciones que ello conlleva.  Sin embargo, los requerimientos esenciales que corresponden y le son exigidos al municipio, han sido ignorados una y otra vez tal como lo fueron las 15 denuncias por violencia de género que había efectuado contra Albornoz antes de que éste intentara acabar con su vida. 


Lejos de obtener soluciones, Karina ha sido constantemente agredida tanto verbal como físicamente por policías y patotas del municipio. Sin ir más lejos, hace 2 semanas fue atacada, robada y apuñalada por dos sujetos en moto, en la puerta de un Centro de Salud de Merlo de la calle Salta. La interceptaron de imprevisto y atacaron ocasionándole varias heridas cortantes en sus manos y brazos al mismo tiempo que le decían que “dejara de joder”. Los dos sujetos estaban con casco por lo cual no pudo visualizarlos. La ambulancia del Hospital Eva Perón nunca llegó a socorrerla y cuando llegó por sus propios medios al centro de salud, se negaron a atenderla, tal como pasó en 2013. Cabe destacar que no es casual que este hecho ocurra días después de que Karina haya denunciado violencia por parte de un efectivo policial. 


Es en este contexto que el intendente Gustavo Menéndez (actual presidente del PJ bonaerense) se compromete a recibir a Karina Abregú, quien se encadenó durante 22 horas en las puertas del municipio el pasado miércoles 21, luego de una enorme movilización al lugar de la que participamos diferentes organizaciones políticas y sociales. Pero las persecuciones y la violencia no terminan acá. El jueves 22, cuando Karina se disponía a culminar con la protesta junto con sus compañeras, fue agredida a golpes nuevamente, esta vez por un efectivo policial. Acompañamos una vez más los reclamos de Karina que nunca fueron atendidos y denunciamos la seguidilla de persecuciones y violencia que viene sufriendo de manera constante.      


No es un hecho aislado 


Merlo se encuentra entre los distritos del Conurbano con más casos de femicidios. Recientemente hemos lamentado la muerte de Florencia Velázquez, quien falleció luego de estar tres días hospitalizada con el 80% del cuerpo quemado luego de ser agredida por su pareja Leonel Cabral. Los casos de violencia de género llegan incluso al arco político del intendente, cuyo asesor político Mariano Mera Figueroa sigue desempeñando su cargo como funcionario a pesar de tener una denuncia por violencia de género, efectuada por su ex pareja Micaela Rodríguez, trabajadora del municipio y militante de la JP Descamisados. 


Lejos de apoyar los reclamos de Micaela, la única salida que brindan desde el municipio es una charla con Menéndez de intermediario. Este tipo de “charlas de reflexión”  demuestran que el municipio buscar protegerse de la responsabilidad que le cabe. No hay ninguna medida concreta ni de Menéndez, ni de Vidal para combatir los femicidios o atender los reclamos de las víctimas.


Una política del municipio


Menéndez es uno de los principales promotores del Pacto de San Antonio de Padua, en alianza con la Iglesia y reivindicando la clandestinidad del aborto. 


Por otra parte, tal como lo demuestran los casos de Karina, Micaela y Florencia, las mujeres que sufren violencia de género en Merlo, son doblemente violentadas: en primer lugar por sus agresores y posteriormente cuando acuden para denunciarlos o ser asistidas ya sea en comisarías, hospitales o en la secretaría de género del municipio, donde son completamente ignoradas.  


Hoy más que nunca es necesario que las mujeres tomemos las calles de manera independiente para seguir organizándonos por asistencia económica, psicológica y médica a las víctimas de violencia de género; mayor presupuesto para los hospitales materno- infantil; creación de centros integrales de asistencia a la mujer; creación de Casas Refugio; salario igual al costo de la canasta familiar, aborto legal, seguro y gratuito. ¡Contra la violencia hacía la mujer en todas sus expresiones, arranquémosle al Estado nuestros derechos y reivindicaciones! 


¡Abajo la persecución a las activistas y luchadoras! ¡Ni Una Menos! El Estado es responsable