08/10/2021

Movilización en Hurlingham por justicia para Luciana Villa

Se repite el mismo combo de muerte evitable por violencia de género

El lunes 4 de octubre se movilizaron desde el Jardín 910 de Hurlingham a la Comisaria de Villa Tesei padres, docentes y vecinos conmocionados por el caso de la muerte de Luciana Florencia Villa de tan solo 5 años. La menor que concurría a esta institución fue llevada por su padre al UPA del distrito el pasado 29 de septiembre. Con un cuadro de paro cardiorrespiratorio, que si bien en una primera instancia la pudieron reanimar luego termina falleciendo por serias lesiones internas. El padre declaró que se había “atorado” al comer, y los médicos detectaron lesiones de larga data. Por lo que fueron detenidos tanto el padre (Marcos Leonardo Villa, de 33 años) como la madre (Marcela Segovia, de 45 años) por sospecha de partícipe necesario. Al realizarse la autopsia trascendió que la niña habría sido víctima de posible abuso sexual. El estudio determinó que la muerte se produjo por una «equimosis frontoparietal» que pudo haber sido provocada por una patada propinada en su espalda (Télam).

La gravedad de los acontecimientos presenta el mismo cuadro que gran parte de las muertes por violencia de género. El padre y presunto asesino fue denunciado por la madre por violencia doméstica. La primera denuncia fue realizada en la Comisaria de la Mujer y Familia de Hurlingham el 23 de agosto del 2019 la cual fue parte de tres denuncias realizadas. La pareja, al parecer, estaba nuevamente conviviendo al momento de lo ocurrido.

Es significativo que en este caso de violencia doméstica se repiten los mismos esquemas que terminan sumando a un ciclo crónico de muertes por violencia de género. Los cuales son los abusos, la mujer que denuncia y la completa ausencia del Estado promoviendo la preservación y bienestar de las víctimas. Indigna saber la falsedad de la política nacional, provincial y municipal que dicen estar atendiendo los reclamos. Las preguntas necesarias son: qué abordaje de la denuncia realizo tanto la Comisaria de la Mujer y la Familia, qué gestión llevo a cabo el municipio desde la Secretaría de Mujeres, Géneros y Diversidad, que función tiene la Casa de la Mujer que no es utilizada para albergar a las víctimas. Y así podríamos seguir hasta llegar al Ministerio de la Mujer con la ministra Gómez Alcorta que choca «puñito» con Manzur. Es notorio que todo este armado institucional sólo es una pantalla para hacer que hacen mientras siguen sucediéndose unas tras otras las muertes anunciadas.

Denunciamos la complicidad del municipio ante la muerte de Luciana Villa, una vez más el Estado es el “partícipe necesario”.

Es tarea del movimiento de mujeres, independiente de los gobiernos, hacerle frente en las calles, exigiendo ni una menos. El Estado es responsable.