Mujer
24/7/2026
SANTA FE
Rosario: un mes sin Micaela Albornoz, el Estado es responsable
“La justicia no existe para los pobres”.

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Micaela Albornoz desapareció el pasado 24 de junio de su hogar. Tiene 32 años, es madre de una nena de 2 años y vive en los Fonavi de la populosa zona sur de Rosario, cerca de la esquina de Sánchez de Thompson y Grandoli.
Desde su desaparición, su familia, amigxs, vecinxs y organizaciones del barrio -como el Polo Obrero de Tablada- vienen encabezando intensas jornadas de lucha: cortes y quemas de gomas en el barrio, movilizaciones por su zona comercial, cortes en el Acceso Sur y concentración en el MPA (Ministerio Público de la Acusación), donde en primera instancia ni siquiera se dignaron a atenderles.
Todas estas acciones demuestran el profundo cariño que el barrio siente por Mica. En cada convocatoria, los cánticos y las pancartas apuntan a los responsables: exigen la aparición con vida de Micaela, preguntan dónde están las fuerzas que debían buscarla y denuncian la responsabilidad del Estado y la Justicia. Como bandera de cabecera en cada jornada resuena una verdad irrefutable: “La justicia no existe para los pobres”.
En medio de la desesperación, la familia y sus allegados salieron en cuadrillas por la ciudad a buscarla; cada pista y cada novedad en la causa fueron aportadas por sus seres queridos y vecinxs. Desde el comienzo, la familia denunció que Micaela estaba coaccionada por personas vinculadas al narcotráfico. Sin embargo, jamás se habilitaron a tiempo las cuantiosas cámaras de seguridad instaladas en la ciudad.
La búsqueda oficial comenzó tarde, dejando al descubierto que todo el andamiaje represivo del que se jacta el gobierno provincial de Maximiliano Pullaro, no está a disposición para buscar a mujeres en situación de vulnerabilidad. Ya son al menos 3 las mujeres desaparecidas en Rosario, a las que hay que sumarle las victimas de femicidio en contexto narco. Incluso las propias fuerzas de seguridad reclaman recursos para desenvolver sus tareas.
El 30 de junio Micaela fue vista en las cámaras de la terminal de colectivos de la provincia de Córdoba. Su familia denuncia que fue engañada a través de redes sociales con falsas promesas laborales, tras las cuales opera una red de trata con fines de explotación sexual, que hoy la mantiene prostituyéndose en dicha provincia.
Para continuar con la búsqueda, su familia debió viajar a Córdoba por sus propios medios: el intendente de Rosario no les garantizó viáticos para sostenerse y solo les consiguió un hospedaje precario por 11 días en una habitación acondicionada para 5 personas, cuando la delegación familiar es de 11 integrantes, sin siquiera facilidades para cocinarse.
En Córdoba, acompañadxs por la Mesa Ni Una Menos y nuestras compañeras del Plenario de Trabajadoras cordobés, realizaron una concentración exigiendo al gobernador Martín Llaryora y a su ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros la búsqueda inmediata de Micaela.
Su hermana, Eliana Albornoz, expresó ante un portal cordobés la angustia de la familia: “Nos desespera. No podemos comer ni dormir por la desesperación. Ella toma una medicación y eso es lo que más nos preocupa. Tiene una hija de dos años que la llama todo el tiempo y no sabemos cómo manejar esa situación”.
A un mes de la desaparición de Micaela Albornoz, denunciamos la responsabilidad directa del Estado y los gobiernos municipal y provincial. Exigimos que se pongan todos los recursos necesarios hasta encontrarla, por lo cual seguiremos movilizándonos en las calles hasta que Micaela aparezca con vida y se desmantelen todas las redes de trata.
¡No queremos ni una piba menos, desaparecida en este país!




