Mujer

23/4/2022

Salta: “Carmelitas Descalzas” denuncian al arzobispo Cargnello por violencia de género

Las dos denunciantes se presentaron ante el Polo Integral de la Mujer.

Mario Cargnello. Imagen: Nuevo Diario de Salta

Dos monjas de clausura de la Orden de las Carmelitas Descalzas se presentaron ante el Polo Integral de la Mujer para radicar  una denuncia por violencia de género y pidieron medidas de protección y que cese la violencia física y hostigamiento hacia la madre superiora y las religiosas que habitan en el convento San Bernardo en la ciudad de Salta. La denuncia es contra el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello.

El Juzgado de Violencia Familiar y de Género Nº3 ordenó prohibición de acercamiento, incluso una consigna policial en las puertas del convento.

Según la abogada de las religiosas, los hechos de violencia y hostigamiento son de larga data, pero hubo un hecho puntual: hace dos años cuando una religiosa murió de Covid, le pusieron sobre el cajón una imagen de la Virgen del Cerro y Cargnello desautorizó ese hecho y forcejeo con una monja para quitar la imagen.

La mayoría de los medios da cuenta de fuertes enfrentamientos internos en la iglesia salteña por el culto a la Virgen del Cerro. En los últimos años creció enormemente el turismo religioso y particularmente el de la Virgen del Cerro. Hay una disputa por la autoridad ante los fieles y también un trasfondo económico. Todo empezó hace unos años cuando una mujer llamada María Livia proclamó que vio la aparición de la virgen en el Cerro, desde entonces se empezaron a organizar caminatas guiadas hasta el santuario armado por esta mujer, hoy en día ya está montado un negocio enorme, la principal empresa de turismo religioso pertenece a la familia de esta mujer.

Cuando las monjas reclamaron internamente que son reprendidas por profesar el culto a la Virgen del Cerro, en el marco del derecho canónico intervinieron el obispo emérito Martín de Elizalde y el sacerdote auxiliar de la catedral Lucio Ajalla. Ambos también fueron denunciados por violencia.

Cargnello se presentó ante el juzgado con su abogado y solicitó la suspensión de plazos, negó los hechos de violencia y además reclamó que todo debió manejarse internamente en el marco del derecho canónico, ya que las monjas son carmelitas descalzas de clausura, por lo tanto no podían salir a denunciar, ni debían dejar entrar a nadie al convento que no sea un miembro de la iglesia dependiente del propio Cargnello. Algo así como que muros adentro hacemos lo que queremos.

Lo poco que se conoce de lo que ocurre hacia el interior de conventos y seminarios son por las denuncias de las víctimas de abuso eclesiástico. El confinamiento y la total reserva es el marco ideal para que ocurran abusos de todo tipo, más aun por el encubrimiento de la cúpula de la iglesia y de la justicia ordinaria.

Cargnello es un poderoso de la iglesia y del régimen social por el rol político que juega en Salta. En las grandes causas democráticas fue un soldado de hierro contra la lucha de los padres contra la religión en las escuelas públicas, también contra la ley de matrimonio igualitario, contra el aborto legal y actualmente contra las ESI. Esto último lo manifiesta en cada homilía rodeado por el personal del poder político local.

Juan García, uno de los denunciantes del cura abusador Lamas, manifestó que no le resultó extraño que Cargnello sea denunciado, ya que se sintió violentado en todo el proceso que llevó adelante la iglesia en el juicio canónico para desalentar a que acudan a la justicia ordinaria. Finalmente Lamas fue beneficiado con la prescripción de la causa otorgado por la Corte de Justicia de Salta.

Indudablemente una institución oscurantista y represiva como la iglesia católica necesita de personas como Cargnello para mantener la disciplina hacia adentro aunque acuda a la violencia o a la mortificación como hacen con las víctimas de abuso eclesiástico.