21/08/2021

Se inicia el juicio por corrupción de menores a exconcejal del Frente Renovador

El 25 de agosto, en las puertas del juzgado de Quilmes.

Está a punto de iniciarse el juicio oral a Daniel Zisuela, acusado de dirigir una banda de explotación sexual de mujeres menores de edad. La primera denuncia, justamente, fue realizada por una víctima adolescente de 16 años. El proxeneta fue detenido a fines de diciembre de 2018 y se le imputa el delito de corrupción de menores y “facilitación y promoción de la prostitución de personas menores de 18 años”. Su hermano es acusado de “facilitación del ejercicio de la prostitución de personas mayores de edad”.

El delincuente es una verdadera representación de la podredumbre del régimen capitalista, de su Estado y de sus partidos, como así también de la burocracia sindical. Zisuela era secretario general de la UTHGRA (sindicato gastronómico) seccional Quilmes-Varela-Berazategui; presidente del club Argentino de Quilmes; concejal del Frente Renovador de Sergio Massa en Florencio Varela, y antes fue soldado del ejército de Julio Pereyra (por décadas intendente de Florencio Varela y hoy diputado provincial por el Frente de Todos). También pertenece a la iglesia evangélica.

Señalemos de paso que Massa ha reclutado en sus filas a otros burócratas sindicales de la zona, como Juan “Lagarto” Olmedo, de la burocracia de la Uocra Quilmes-Varela–Berazategui, cuyo protagonismo en actos de matonaje a los balazos lo ha hecho ocupar las primeras planas de los diarios, del mismo modo que Miguel Ángel Souto, del sindicato químico.

Tanto el Concejo Deliberante, como el club Argentino de Quilmes, la UTHGRA y el Frente Renovador, ni lerdos ni perezosos, expulsaron a Zisuela de sus filas, no bien tomaron conocimiento de su detención, para no quedar pegados ante una evidencia tan pesada. Son campeones en maniobrar y reubicarse, sin que nada cambie en su política.

El 25 de agosto, día del comienzo del juicio, la Comisión de la Memoria, Verdad y Justicia llama a movilizarse a las puertas del juzgado de Quilmes donde se realizará el mismo. La condena a Zisuela no debe terminar allí. Es necesario desmantelar toda la red de prostitución, de la cual el burócrata sindical es parte. Esto implica ir a fondo contra todas las instituciones del régimen capitalista que las encubren, amparan, facilitan y organizan, desde el Poder Judicial, a la policía que forma parte del negocio prostibulario. Ni duda cabe que en esto va implícita la necesidad de desalojar a la burocracia sindical de las organizaciones de trabajadores.