07/11/2020
MANIOBRAS DE DILACIÓN

Sigue la incertidumbre del tratamiento del aborto en el Congreso

Sergio Massa recibió a la Campaña por el aborto y a los antiderechos.

Luego de dos encuentros postergados, el titular de la Cámara baja Sergio Massa recibió a representantes de la Campaña Nacional por el Aborto en una reunión de la que participaron además Silvia Lospennato (PRO), Mónica Macha (Frente de Todos), Jimena López (Frente de Todos) y Malena Galmarini (titular de AySA) (ámbito, 5/11).

Según la Campaña, “Massa sostuvo que el mejor momento para discutir el tema será cuando el presidente Alberto Fernández presente el proyecto del Ejecutivo” y mientras tanto propuso el armado de una Mesa de trabajo con las autoridades de la Comisión de Mujeres y Diversidades del parlamento. Sin embargo, el tan mencionado proyecto oficialista aún seguimos sin conocerlo y se profundiza la incertidumbre ante el movimiento de mujeres, mientras el proyecto de la Campaña está cada vez más cerca de perder estado parlamentario.

Ante la presión por su tratamiento, desde el gobierno dicen que lo enviarían cuando tengan garantizados los votos, es decir, “para que se trate y se apruebe”. Lo cierto es que ya pasaron 8 meses desde que el presidente Alberto Fernández lo anunció y sigue sin salir a la luz, manteniéndose como un secreto de Estado.

Primero la excusa fue la pandemia aduciendo una presión para el sistema de salud, aun cuando los números demuestran lo contrario (Página 12, 23/10). Un argumento completamente falso, a sabiendas de que la legalización no haría más que aliviar a los hospitales y centros de salud que se cargan con mujeres que padecen secuelas gravísimas como resultado de la práctica clandestina. Asimismo, hoy el presidente acaba de anunciar una nueva etapa de distanciamiento en el AMBA, mostrando que por encima de la defensa de la salud están los intereses patronales.

Ahora para Alberto Fernández el problema es que el tema “se convierta en una nueva disputa entre los argentinos” (Télam, 27/10), aunque la gran mayoría del país se pronunció a favor del aborto. Traducido, el presidente se refiere a los sectores oscurantistas con los cuales negocia el aborto. Tanto es así que Massa, tras una gestión de la diputada oficialista Vanesa Massetani, convocó también a una reunión a los sectores antiderechos como si se tratara de dos fracciones de la sociedad con disensos, cuando lo que está en juego es un derecho elemental para las mujeres.

Esto no solo constituye una provocación al movimiento de mujeres, apenas unas horas después de desarrollarse la masiva caravana verde al Congreso y distintas acciones callejeras en el país reclamando la legalidad de la práctica. Muestra además el carácter reaccionario del Estado que refuerza su relación con las iglesias en todos sus niveles y busca conciliar nuestro derecho con el sostenimiento de estas.

Ganemos las calles por el aborto legal

Mientras el gobierno sigue postergando el tema y hace demagogia con un “proyecto propio” para contener al movimiento de mujeres y hacer concesiones al clero (como podrían ser limitaciones a las semanas de gestación o la objeción de conciencia institucional) los plazos para su tratamiento en el 2020 se achican.

Las feministas incorporadas al gobierno, por su parte, no ponen por delante la reivindicación principal de la marea verde, sino la defensa de un gobierno que sigue empujando a la clandestinidad a miles de mujeres.

La caravana del miércoles y la presión que por estos días se incrementó hacia el gobierno demuestran que se trata de un reclamo muy sentido en la población, y una vez más dejó de manifiesto la potencialidad del movimiento de mujeres y la disposición de lucha que hay por la legalización del aborto.

Desde el Plenario de Trabajadoras alertamos las maniobras de dilación e insistimos en la necesidad de romper con la contención del gobierno y que solo la organización independiente y la lucha callejera podrán torcer la mano en favor del aborto.