15/10/2015 | 1385

Violencia de género: el proyecto del PO-FIT y los otros

Por Chuli


En Diputados se debaten los proyectos vinculados con la violencia hacia las mujeres. Allí se puso en evidencia que la mayoría de ellos se centraban, por un lado, en nuevas creaciones de programas contra la violencia; es decir, nuevos programas frente a los otros tantos que existen pero no se llevaron adelante o no sirvieron; otros en declaraciones de «emergencia», que en su mayoría reclaman que se reglamente la ley 26.485, la misma que se sancionó en 2010 pero no resolvió ni un ápice la situación de las mujeres. Del otro lado se encontraba el proyecto de los diputados López y Pitrola (mc) que, lejos que ser declamativo, plantea atacar las bases materiales que garantizan las relaciones de violencia.


Contra la visión de que hay una «ausencia de políticas» nuestro proyecto da cuenta de la imposibilidad de llevar adelante cualquier política real desde el Estado, que es el que las impulsa; el trabajo precario, los sueldos de miseria, la prepotencia patronal respaldada por las instituciones del Estado, la injerencia de la Iglesia que se expresó en la promulgación del Código Civil y Comercial con su artículo 19, la eliminación de la educación laica, la ilegalidad de aborto y la existencia de los «objetores de conciencia» para los casos del aborto no punible constituyen algunos de los ejemplos que explican que no se trata simplemente de que una ley no esté «reglamentada», sino que la violencia juega un rol de disciplinamiento social fundamentales para un Estado que garantiza esas condiciones de opresión para el conjunto de la mayoría trabajadora. El proyecto defiende la necesidad de constituir un Consejo Autónomo de Mujeres, independiente del Estado, cuyas representantes sean elegidas por el voto de todas las mujeres para arrancar nuestras demandas con la acción directa y la incorporación al debate político sobre sus derechos al conjunto de las mujeres.


Al debate asistieron importantes referentes de la lucha de las mujeres que sostuvieron la necesidad de defender el proyecto presentado por el FIT-PO como Vanina Biasi, candidata a diputada por Ciudad de Buenos Aires y dirigente del Plenario de Trabajadoras, que le dio un marco político al debate y planteó la necesidad de la organización independiente. Participaron también profesionales especializadas e integrantes del Equipo Interdisciplinario contra la Violencia contra las Mujeres, como la abogada Liliana Alaniz y la trabajadora social Gabriela Rodríguez.


También participó Federico Kornblit, delegado de la línea #144 que depende del Consejo Nacional de Mujeres. Su intervención fue contundente, no sólo aclaró que las mujeres no pueden hacer la denuncia en la línea 144, ya que es sólo es una línea de «contención» en la que se le señala a la mujer dónde queda la comisaría más cercana, sino que los propios trabajadores que son quienes deben contener a las mujeres, quienes se encuentran trabajando en condiciones precarias, con bajos salarios, contratos temporales y sin capacitación.


Plantear, como lo ha planteado la llamada centroizquierda con Donda a la cabeza, que se reglamente una ley cuya Autoridad de Aplicación -el Consejo Nacional de Mujeres- es un apéndice del Poder Ejecutivo, el mismo que fortaleció los lazos con la Iglesia contra las mujeres y contrata trabajadores bajo las mismas condiciones de precariedad en la que se encuentran cientos de miles de mujeres hace pensar en que el curso reformista para resolver problemas sociales tan acuciantes, hace agua por todos lados.


Defendamos con todo la organización independiente del Estado de las mujeres para pelear por sus reclamos que son los del conjunto de los trabajadores. Frente a los candidatos del ajuste que sólo traerán más descomposición social y violencia para las mujeres, votemos masivamente al FIT.

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