Políticas

19/6/2008|1042

Histórico acto en el sindicato de la pintura

Llamado a continuar con las banderas de Fischer y Bufano

"Jorge

Una movilización sin precedentes, de 150 compañeros, se realizó frente al Sindicato de la Pintura. Estuvo conformada por delegados y activistas de grandes empresas como Sinteplast, Alba, Basf, Colorín y Mundi, y numerosas medianas y chicas. Fue convocada por la oposición a la actual conducción, una burocracia enquistada en el gremio desde hace 34 años.

Pasadas las 14 horas, fueron llegando trabajadores a una plaza cercana al sindicato. A las 15 horas se formó una importante columna, que al compás de batucadas y cánticos de repudio al secretario general, Pedro Victorio Zambelletti, marchó hacia la sede que, obviamente, se encontraba con las puertas cerradas frente a semejante manifestación.

Cuando los trabajadores llegaron al lugar, cortaron la avenida Nazca al 800 y luego de media hora de ruidosas expresiones de repudio a Zambelletti, exigiéndole "que se vaya, que se vaya"... se instaló ahí mismo un acto. Hablaron cuatro oradores, quienes tuvieron la oportunidad, luego de varias décadas, de denunciar la interminable lista de tropelías y entregadas de esta burocracia.

Entre las denuncias que realizaron los dirigentes de la oposición se destacaron la falta de democracia sindical, la pérdida del poder adquisitivo del salario, los arreglos con las patronales a espaldas de los trabajadores, el importante deterioro de la obra social y la negativa por parte del secretario general a firmar los formularios de nuevas afiliaciones.
El último compañero orador mencionó la responsabilidad de Zambelletti en los asesinatos del delegado Jorge Fischer y el activista Miguel Angel Bufano, ocurridos en diciembre de 1974 a manos de la Triple A, y llamó a recuperar el sindicato para las banderas obreras por las que ellos murieron.

Al término del acto, mientras se retiraban los trabajadores, un delegado explicaba la gran satisfacción de la oposición por haber dado un paso más de demostración, a la conducción zambellettista, de que no habrá una sino dos listas en las elecciones que se realizarán este año y que lo mejor del activismo del gremio se agrupa con la oposición.
La audacia política de la iniciativa fue enorme. Tengamos en cuenta que esto se tuvo que hacer fuera del horario de trabajo, sin medida de fuerza alguna, en las narices de la patota dirigente. El éxito de lo realizado animará a nuevos delegados a romper con una burocracia que se cae y animará también los reclamos fabriles para superar la miseria salarial y los topes y cuotas de Moyano, que Zambelletti sigue a pie juntillas.

Corresponsal