Opinión
25/2/2022
Informe desde Brasil
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Jair Bolsonaro y su vice Hamilton Mourao
En esta oportunidad hablaremos de la coyuntura electoral, en la que Bolsonaro y Lula se presentan en un escenario de gran polarización. En este texto también vamos a desarrollar el punto de las federaciones, el Polo de izquierda, el problema del desempleo y el tema de los pesticidas.
El cuadro electoral
La ultraderecha económica del PSDB se reúne con Ciudadanía, ex PPS, ala derecha de lo que quedó de la escisión en el ex partido comunista brasileño; su líder Roberto Freire ya no tiene vergüenza y terminó asociándose a los dos partidos que representan a la burguesía brasileña e internacional: el PSDB, cuyo presidente es Tasso Jereissati, director de Coca Cola en Brasil, y el MDB del expresidente Michel Temer, viejo zorro de la política, ex golpista contra el gobierno de Dilma Rousseff.
Esta línea no tiene posibilidades electorales porque ni el candidato Sergio Moro ni Joao Doria logran superar el 10% de las intenciones de voto.
El PT se reúne en otra federación; por un lado con el PV (Partido Verde), PC do B (Partido Comunista de Brasil) y por el otro con el PSB (Partido Socialista Brasilero). Con el PSB, el PT tiene problemas porque la idea era afiliar a Geraldo Alckmin (ex PSDB – ultra derecha) al PSB para que se presente como candidato a vicepresidente en la boleta con Lula, pero esta negociación tiene dificultades porque el PSB tiene el ojo puesto en el gobierno de São Paulo donde el PT quiere poner a Fernando Haddad y porque también hay otras candidaturas que están en juego en otros estados brasileros.
Marcelo Freixo, que era del PSOL (centro izquierda) y emigró al PSB de Río de Janeiro (más a la derecha que el PSOL), está siendo acusado de ser un infiltrado del PT en el PSB porque apoya la candidatura de Fernando Haddad por São Paulo y no la del PSB Marcio França.
Los grupos de centroizquierda (PSOL) apoyan a Lula, aunque Lula se ha aliado con Geraldo Alckmin argumentando que estamos en una lucha contra el fascismo. El PSOL todavía quiere hacer una mini federación con el grupo REDE de Marina Silva que apoyó a Aécio Neves del PSDB (ultra derecha), las bases están en crisis total. Sectores descontentos del PSOL como la CST pueden migrar al Polo socialista y revolucionario o pueden desencantarse de todo. Bolsonaro tiene en la bancada BBB (biblia/buey y bala) su base electoral que históricamente llega al 30% del electorado. Entre estos sectores de la ultraderecha política que lo apoyan se encuentran partidos como el PTB y el PP. En su base, Bolsonaro también tiene a la mayoría de los líderes evangélicos, militares y milicianos (fuerzas parapoliciales) que controlan muchos barrios, especialmente en Río de Janeiro.
Bolsonaro tiene una base firme que lo sigue, pero la población sufre todos los flagelos históricos que enfrenta el pueblo brasileño producto de la desigualdad social y no ve en el gobierno ningún movimiento para mejorar la situación.
Bolsonaro confía en los 400 reales que entregará a los beneficiarios de la Bolsa Familia (un subsidio social) y en las manipulaciones en las redes sociales para ganar la reelección.
Dos datos curiosos. El primero, sobre el grupo “União Brasil”, una alianza de políticos del llamado centro: el DEM y el PSL representados por políticos como ACM Neto y Ronaldo Calado (ultraderecha). Todavía no han definido el apoyo a ningún candidato y la lista de posibles simpatizantes incluye a Bolsonaro, Lula, Moro y Ciro Gomes. Algo para pensar porque en cierto sentido parece que para la burguesía cualquiera de estos cuatro candidatos servirá.
El segundo dato curioso es que la FIESP (Federación de la Industria) dirigida por Josué Gomes, hijo de José Alencar, quien fuera vice presidente de Lula, confía en un gobierno del PT, lo que nos hace reflexionar que lo que es bueno para la burguesía no puede ser bueno para la clase obrera.
El Polo Socialista y Revolucionario, luego de su lanzamiento, está trabajando con reuniones en varios estados. Particularmente en Río, la presencia del PSTU (su fuerza principal), el MRT, la CST y Política Revolucionaria es activa. Por ahora el Polo está comenzando a discutir el Manifiesto original de manera general y también está incluyendo detalles específicos de cada región en el texto.
También se está discutiendo el tema de las candidaturas. El PSTU aún no tiene claro si se presentará en las próximas elecciones como PSTU, cediendo las llamadas candidaturas democráticas a otros partidos o si se presentará electoralmente como Polo.
Este retraso en visualizar la alternativa de izquierda que está surgiendo en realidad está creando una crisis interna dentro del PSTU y dentro del Polo que tiene que ser resuelta con la confirmación del Polo como alternativa electoral.
Recientemente, la Conferencia Nacional del MRT (grupo de izquierda) votó a favor del Polo.
Por su parte, la CST, además de participar en el Polo, está impulsando la idea de un “Frente de Izquierda sin patrones” convocando al PSTU, PCB y UP a formar parte de él. La UP es el partido Unidad Popular por el Socialismo. Es uno de los pocos partidos de izquierda que logró su legalización reuniendo 500.000 firmas; la UP toma su nombre de la organización y está inspirada en la coalición de partidos de izquierda formada para las elecciones presidenciales de Chile de 1970, bajo el liderazgo de Salvador Allende. Apoyó a Guilherme Boulos en las elecciones brasileñas.
La situación con el desempleo
La situación económica en Brasil ya estaba en declive desde el último gobierno de Dilma, el gobierno de Temer fue terrible, el gobierno de Bolsonaro peor y con el empeoramiento de la crisis por la forma en que se condujo la pandemia, muchas pequeñas empresas cerraron, y muchas industrias se fundieron, lo que generó un terrible aumento del desempleo.
Brasil ocupa el cuarto lugar en relación a todos los países del mundo con mayor número de desempleados. Cifras oficiales del IBGE hablan de 10 millones de jóvenes entre 15 y 30 años que no trabajan ni estudian.
Según datos oficiales, la tasa de desempleo alcanza el 14,50%, esto en números equivale a alrededor de 15 millones de personas.
Además del trabajo en el campo, el comercio y la industria, uno de los sectores más afectados es la cultura – las cifras llegan a un millón de personas demitidas: músicos, bailarines, luminotécnicos, productores, sonidistas, teatros, centros nocturnos vieron paralizada su vida por la propia crisis capitalista y la mala atención del gobierno con la pandemia. El Estado debería abrir un fondo de desempleo que permita vivir a todos los trabajadores que se han visto afectados por la crisis.
Lo que vemos en las calles es mucho más alarmante de lo que podemos imaginar. Aumenta el número de personas sin hogar, aumenta el número de recolectores de basura, aumenta el número de vendedores ambulantes en situación precaria.
Los grandes empresarios responsables del empleo están implementando la tercerización, uberización y precarización de las relaciones laborales.
Estos son las verdades de la crisis que esconden los números. Las estadísticas de desempleo del 14,5% son solo la punta del iceberg de números mucho peores para describir lo que está sucediendo con el capitalismo en Brasil.
Desde la izquierda tenemos que luchar junto a las centrales sindicales independientes como Conlutas e Intersindical por la derogación total de la reforma laboral que expone a los trabajadores a tratar directamente con sus patrones. Tenemos que luchar denunciando situaciones como la que sucedió recientemente con el joven inmigrante refugiado Moïse que fue brutalmente asesinado cuando iba a discutir con su jefe el pago de dos noches por un monto total de 200 reales.
Inflación
Otro problema grave es la pérdida del valor de compra de la moneda. La inflación controlada aparece como una agresividad violenta. El café que costaba 5 reales los 250 gramos, poco a poco subió y hoy está a 10 reales, el aceite también, los granos (el feijão -comida super popular en Brasil) estaban a 5 reales el kilo y ahora se duplicó. El gobierno habla de un aumento del 4%, pero en productos básicos este aumento llegó al 100% en un año.
El transporte aumentó, un viaje en tren en Río de Janeiro que lleva a los trabajadores de la periferia al centro cuesta 7 reales y las tarifas de luz y gas aumentaron un 100% en los últimos dos años.
En relación a la tarifa de agua en Río, se privatizó el agua y la nueva empresa denominada “Aguas do Rio” dejó de cobrar una tarifa mensual por consumo para cobrar una factura fija a un valor superior al consumo promedio cuando se administraba el agua por una empresa estatal.
Recordemos que la privatización del CEDAE (empresa estatal) fue apoyada por el PT de Río de Janeiro con André Ceciliano, presidente de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, ahora candidato a Senador.
El sistema financiero
El sistema financiero vive de comisiones, préstamos e intereses. En una situación de crisis, paro y pérdida de poder adquisitivo, el trabajador muchas veces tiene que pedir préstamos, utilizar el dinero en descubierto o la tarjeta de crédito sin saber si podrá pagar lo que debe e incluso sometiéndose a los intereses que cobran los bancos.
Se estima que el número de trabajadores endeudados que tienen sus cuentas bancarias vencidas ha aumentado y alcanza el 71,4% de los brasileños.
La situación con los plaguicidas
Recientemente, Bayer compró Monsanto, que es el mayor fabricante de venenos para la agroindustria del mundo, la operación Bayer-Monsanto involucró 63 mil millones de dólares. Juntos forman parte de un imperio llamado BlackRock que tiene una de las mayores fortunas del mundo. Son copropietarios de 17.000 empresas y 2.000 millones de dólares de deuda externa argentina.
Bayer, además de estar pendiente de los fondos de pensiones (jubilación privada) invierte en pesticidas, negocio que ya era vocación de Monsanto y para eso ha manipulado a todos los gobiernos en los últimos 20 años.
En 2021, el gobierno de Bolsonaro lanzó 67 pesticidas, muchos de ellos prohibidos en Europa hace 20 años. En estos días (9 de febrero) más de 300 diputados votaron en Brasil para liberar pesticidas en una escala aterradora. El texto se tramitó expresamente -horas antes se aprobó un pedido urgente-. Hubo 301 votos a favor de la iniciativa y 152 abstenciones.
El relator de la votación, diputado Luiz Nishimori (del PL de Paraná) recibió en estos días una donación por valor de 400 mil reales. Esta práctica de coimas expone claramente cómo los diputados son comprados y actúan deliberadamente como empleados de mega empresarios.
Esto ocurre en el gobierno de ultraderecha de Bolsonaro, pero también pasó en el gobierno de Lula o en Argentina en el gobierno de Alberto Fernández.
La multinacional de alimentos Nestlé acaba de ser denunciada por ANVISA (órgano controlador oficial) porque muchos pesticidas están presentes en los artículos de 'merienda infantil'. La investigación detectó pesticidas en el 60% de los alimentos ultra procesados, incluidos dulces, galletitas saladas y bebidas lácteas; se encontró glifosato en más de la mitad de los productos.
El estudio 'Hay veneno en este paquete', realizado por el Instituto Brasileño de Protección al Consumidor (Idec), mostró que el 59% de los productos ultra procesados más consumidos en el país tenían residuos de pesticidas. Se probaron 27 productos, divididos en 8 categorías de alimentos y bebidas, entre los que encontramos jugos e incluso Coca Cola.
En el diario O Globo, en un artículo titulado “Huellas de pesticidas en pan, galletitas y jugos amenazan la salud de los brasileños”, hay nuevas denuncias contra este nuevo flagelo.
Conclusión
Moraleja de la historia: o empezamos a crear una semilla para luchar contra la burguesía o vamos a ver que los políticos que son la continuación de la opresión de las masas trabajadoras se van alternando en el poder.
El gobierno de Bolsonaro alienta la destrucción de conquistas laborales y la propulsión de pesticidas, mientras que el lulismo, con su discurso pseudo reformista, ya rompió el límite de la tolerancia de poder convertirse en una salida al anunciar una serie de alianzas que ponen en evidencia que su próximo gobierno castigará a las masas con las mismas armas que el actual.
Corresponde a los trabajadores encontrar una salida a la independencia de clase para salir de la crisis.
Las vacunas van en cámara lenta, tragedias ambientales como la de Petrópolis en la que murieron más de 300 personas, demuestran que se necesita un plan habitacional urgente, se necesita modificar reformas laborales y no se puede permitir el uso de pesticidas. Además de la construcción del Polo, tendremos que crecer impulsando actividades que sean capaces de convocar a la vanguardia de la clase obrera y a los sectores que estén dispuestos a enfrentar la lucha desde un perspectiva de la independencia de clase.
https://prensaobrera.com/internacionales/colombia-se-despenalizo-al-aborto-tras-una-larga-lucha/

