Opinión

12/4/2007|987

Respira la revolución

En la más oscura agonía,


en la luz del día, en la indignación,


en la oración que llora poesía,


respira la revolución.


En las estrellas rojas del cielo,


en el hielo del corazón,


en el dolor de los obreros,


respira la revolución.


En la muerte, en los bastones,


en los gases, la represión,


en los gritos de viejos y jóvenes,


respira la revolución.


En la estación de trenes repleta,


en las calles cortadas contra la explotación,


en los puños levantados, en las banderas,


respira la revolución.


En la agrupación de los luchadores,


en la conciencia y la organización,


en un partido de los trabajadores,


respira la revolución.