24/06/2021
Extractivismo

San Juan: cambio climático, crisis hídrica y la disputa por el agua

Por la defensa de nuestros recursos naturales.

En la provincia de San Juan preocupan los últimos aforos realizados por el Departamento Provincial de Hidráulica que, en su estación situada en el kilómetro 101 del río San Juan, en noviembre del 2019, arroja el dato de caudal más bajo registrado desde el inicio histórico de los aforos en el año 1909.

Se indica además que desde el año 1919 al 2019 la oferta hídrica disminuyó en un 33%.

En el actual contexto de cambio climático, se prevé que la tendencia no se revertirá en al menos 11 años, no alcanzando a abastecer el río San Juan las necesidades de riego agrícola del Valle del Tulúm.

Al respecto se dice el número 54 de Polis/Revista Latinoamericana, del año 2019: “Por lo tanto, a través de la lectura realizada por la ecología política de las relaciones entre los recursos hídricos y las sociedades, se cuestiona el análisis clásico del ‘ciclo hidrológico’ que conceptualiza el agua como un elemento químico, neutro de intervenciones sociales (Linton, 2014), para proponer el concepto de ‘ciclo hidrosocial’ (Linton, 2014; Swyngedouw, 2009). El ciclo hidrosocial hace referencia a la influencia mutua que tienen el agua y la sociedad, señalando que, a la vez que el agua condiciona las capacidades humanas de acceso y uso de agua, serán las mismas relaciones humanas, y sus dinámicas sociales, económicas y políticas, las que modifiquen y condicionen la disponibilidad de agua en los territorios. Generándose de esta manera, un ciclo que se hace y rehace entre el comportamiento y la organización social y los flujos hídricos” (Budds et al., 2012).

Reflexionamos que es en este marco en que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en una nota publicada en el año 2020 analiza la crisis hídrica, al sentirse interpelado institucionalmente e indicando acertadamente que “la crisis hídrica con caudales mínimos históricos y con perspectiva de no mejorar en los próximos años, es agravada por una distribución ineficiente e inequitativa del agua” (“Crisis Hídrica: Una prioridad para el INTA Cuyo”, Noticias 12/6/2020).

Los funcionarios discuten y se muestran preocupados por las perspectivas de la crisis hídrica, pero en realidad su discusión se basa en quitarle agua a la producción agrícola o al riego de arbolado público (Diario de Cuyo, 06/04/2021), considerado este último en primer lugar en el orden de prioridades de  la Ley 4392 en su Artículo 31, conocida como Código de agua de la provincia de San Juan.

Es que se trata de la disputa por la distribución del agua, en el marco del cambio climático producido por el modo de producción capitalista. Y es en este marco que el gobierno de San Juan opta por realizar nuevas concesiones mineras (cuatro en estudio de factibilidad avanzadas y una a la espera de la Declaratoria de Impacto Ambiental (DIA), la de Josemaría) que insumen, al decir de la propia empresa, abundante agua (660 l/segundo durante diecinueve años, por cada uno de los dos pozos que extraen agua subterránea, según lo indicado en informe de impacto ambiental de la consultora) y quitarle el agua a los productores agrícolas o a la población, no logrando más que agravar el escenario y por ende el conflicto.

El gobierno discute con la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) el aforo del río, y si  debe cortar el agua a la producción agrícola o al arbolado urbano, pero no pone en duda el extractivismo que realizarán las mineras dejando sin agua y alimentos a la población de la provincia. Poco importa al Ministro de la Producción y Desarrollo Económico y al Gobernador Uñac la sustentabilidad de toda una provincia cuando están en juego los negocios de los capitalistas.

Al respecto, la iniciativa Escenarios Hídricos 2030 (EH2030) del hermano país de Chile materializa una propuesta multisectorial y colectiva con ejes que se complementan: Gestión e institucionalidad del agua, protección y conservación de nuestros ecosistemas hídricos, eficiencia y uso estratégico del recurso, partiendo del análisis de las causas que originan la crisis hídrica.

Por el uso y la gestión del agua por las comunidades afectadas por la crisis hídrica, y hacia una salida socialista que respete el ambiente en el que vivimos.