05/02/2004 | 836

El Partido Obrero en La Rioja

Un gobierno que ha logrado convertir a la sequía que aqueja a la provincia en una gran fuente de beneficio empresarial se define por sí mismo. En medio de la emergencia hídrica, Aguas de La Rioja va a triplicar sus ganancias vía colocación de medidores, sobrefacturación y jugosos subsidios y préstamos de la provincia. Mientras tanto, las familias riojanas sufren el constante corte de suministro y, cuando hay agua, ésta sale sucia.


Pero esto no es todo: uno de los primeros anuncios que ha hecho el nuevo gobierno al asumir es que no habrá aumento salarial ni recategorizaciones para los empleados públicos.


En La Rioja, la Ley Banelco es aplicada a rajatabla, o sea superexplotación, jornadas extensísimas, sueldos por el piso, constantes despidos y suspensiones, y en muchas empresas sin organización gremial, y donde la hay es para peor. La burocracia sindical de la provincia ha dejado el reclamo de aumento salarial que recorre la base de los sindicatos, para organizar una marcha en defensa de la "promoción industrial".


Este es el gobierno del Partido Justicialista en La Rioja, dividido en varias camarillas; ahora Kirchner intenta desembarcar en la provincia (apoya a Yoma contra Menem).


Pero en La Rioja el movimiento piquetero se ha convertido en referencia para todos los explotados.


Es en esta situación que el Partido Obrero ha comenzado a ponerse en pie en Chilecito, la segunda ciudad de la provincia. Participando en todos los conflictos de esta ciudad (asamblea por aumento de salarios de los trabajadores municipales, multisectorial por el agua, contra los despidos en la municipalidad), poniendo en pie el Polo Obrero y sumándonos a la campaña en contra de la nueva ley Banelco de Kirchner.


Estamos también sumándonos a la campaña nacional por los 10.000 periódicos, con pasaje en mano, piqueteos, visitando los medios de comunicación y dejándolos en algunos kioscos.


Ante tanta podredumbre y miseria a la que nos somete este sistema, en La Rioja estamos poniendo en pie el Partido Obrero, para luchar por un gobierno obrero.