¿La izquierda volvió a su ‘piso histórico’?

Luego de conocerse los resultados electorales, IU ha planteado que “la polarización política hizo retroceder a la izquierda a su piso histórico” y que ha sido un error del PO no haberse sumado a la unidad de la izquierda (cuya semilla sería la propia IU) porque juntos habrían canalizado el “voto castigo” a Mestre.


Más errores que palabras.


En las elecciones a gobernador de 1991 (última en la que se presentó la mayoría de la izquierda) el PO obtuvo 4.000 votos. En las legislativas del 93 el FIT (alianza del PO y el MST) obtuvo 9200 votos. En el 95, el PO se presentó solo para disputar las presidenciales (sin candidatos provinciales) y obtuvo 1.500 votos. Ahora casi triplicamos la cifra del año 1991 y, por supuesto, mucho más la de 1995. En 1991, el PC obtuvo 3.900 votos y el MST 6.200, lo que sumado da 10.100. En esta elección, unidos, no llegaron a 8.500, bien por detrás de su ‘piso’ de siete años atrás, que es lo que se quiere ocultar (Patria Libre sí está en los términos de su piso histórico: 5.400 votos en 1995, 6.000 ahora).


La comparación de ambas votaciones muestra que la ‘izquierda que se une’ atrae cada vez menos. El PO plantea la ruptura de las organizaciones obreras y de la propia izquierda democratizante con la política patronal. Negro sobre blanco, ¿luchamos por un partido de nuestra propia clase o por “un nuevo bloque alternativo popular… para hacer una alianza con la izquierda centro”, que es la orientación que el PC imprime a IU y que llevó a proponer como candidato a gobernador de Córdoba a un intendente de la dictadura militar y la Ucede? (el tal intendente, luego de reconocer su “afinidad ideológica” con IU, terminó votando a De la Sota).