15/03/1995 | 440

Respuesta al Mst

La carta que la dirección del Mst envio a la Conferencia Nacional de la Izquierda es una confesio de bancarrota politica y aun moral.


Para el Mst, es posible un frente de izquierda con el Mst a pesar de su política pro-solanista, porque “el mismo PO recuerda que hicimos propuestas semejantes (al solanismo) antes de la constitución del FIS y eso no impidió que nos uniéramos. ¿Por qué lo impide en 1995?».


Después de lo transcrip­to. ¿Puede el Mst ofenderse porque, lo califiquemos de una “prostitución política”? El Mst reclama el derecho de preponer un frente democratizante con el inte­grante del Interbloque del Frepaso y al mismo tiempo un frente de izquierda al PO.


La dirección del Mst reconoce que rompió el FIS para orientarse a un acuerdo con el solanismo. Pero en lugar de reprocharnos haber inte­grado el FIS y el FIT, nos acusan por negarnos a repe­tir nuestra supuesta duplici­dad.


El Mst sólo se acuerda del frente de izquierda cuando Solanas lo “patea” por un problema de candidaturas y de cálculo electoral, al igual que luego lo hizo con el Ptp. No es cierto que el Mst le hizo un planteo programático a Solanas, sino que fue al re­vés. En Semanario Socialis­ta (28/9/94) puede leerse: “frente a tanto giro a la derecha, la propuesta de Pino de revisar las priva­tizaciones y reestatizar YPF y las demás empre­sas energéticas… es un gran punto de partida para enfrentar el plan de hambre y entrega”, olvi­dando que Solanas reivindi­ca su vivió a la intervención mene mista a Santiago del Estero, a la Constitución re­accionaria menemista y que revisar las privatizaciones también puede significar su convalidación.


Luego de la experiencia del FIT, el Mst rompió el frente de izquierda para pro­ponerle una alianza al Frente Grande de Álvarez y Sola­nanas, para participar en la Constituyente reaccionaria. Esta politica se hizo pelotas cuando Chacho y Solanas votaron la intervención a Santiago del Estero. Horas antes de que el FG votara la intervención a Santiago, el Mst le planteaba al Frente Grande: “no perdamos más tiempo. Concrete­mos el frente” Horas des­pués: “El FG optó por el ajuste, la intervención y los gendarmes en las ca­lles santiagueñas” (22/12/ 93). Es decir, el alineamiento del Chacho y Solanas con la gendarmería abortó la políti­ca del Mst antes de nacer. Aunque esto permitió que se formara el FIS, el PO denun­ció públicamente sus carac­terísticas electoralistas y oportunistas.


¿Y ahora? Hasta hace 2 semanas, el Mst estaba en febriles negociaciones de candidaturas con Solanas, mientras le daba 1a espalda a la Conferencia Nacional de la Izquierda. La dirección del Mst reconoce esto cuando, en su carta, dice que “durante casi dos meses ustedes (el PO) han venido invitando a participar de esta re­unión a activistas y dele­gados de fábricas y cole­gios, luchadores barria­les, militantes de otras organizaciones de iz­quierda, etc.”. El “etc.» son las direcciones de los parti­dos de izquierda y no hace 2 meses, sino un largo año.


La dirección del Mst se autoexcluyó del proceso de la Conferencia porque estaba alineada con Solanas. Esta es la única verdad. La direc­ción del Mst es responsable de que no haya un frente de izquierda.


En su caradurismo, la di­rección del Mst dice que el PO “correctamente» en Catamarca buscó formar un frente de izquierda con los solanistas. Citan que en Catamarca hubo “una impor­tante discusión política entre el PO y el sector his­tórico del Frente Grande (alineado con Pino Solanas), dirigido a conformar un frente de izquierda”, pero omiten la frase que sigue. “La iniciativa (del frente de izquierda) fue tomada tan­to por el PO como por los referentes independien­tes de la mesa del Frente Grande, quienes con sóli­dos argumentos le impu­sieron al PC la necesidad de concretar una reunión con el PO” (PO 436). El PO no propuso un frente encabe­zado por un carrerista sino por un luchador, al mismo tiempo que combatía el fren­te solanista a nivel nacional. La dirección del PC se opuso a formar un frente con el PO, debido a las críticas al PC y a Solanas, por lo que un sector de independientes de la Co­rriente Grande rompieron con el solanismo y se integra­ron a las listas del PO, que obtuvo el tercer lugar en las elecciones de Valle Viejo.


¿Qué tiene que ver esta política frentista de indepen­dencia de clase con el rastrerismo ante un carrerista como Solanas?


Epítetos


La dirección del Mst se hace la ofendida porque ha­bríamos utilizado “epíte­tos” en nuestra carta ante­rior, como, por ejemplo, cuando decimos que el plan­teo morenista de “echar a los judíos al mar” es propia de los fascistas. ¿Acaso está mal esta caracterización?


La dirección del Mst se hace la ofendida porque ca­racterizamos al programa del Ptp de «carapintada Esa caracterización está fun­dada en largos artículos pu­blicados en PO de análisis del programa del Ptp. La di­rección del MST no ofrece otra caracterización. Más aún, sólo propuso “realizar­le algunas modificacio­nes”, según consignó el PTP (Hoy 29/12). Entonces ¿de qué se enoja?


Lo que sí es una duplici­dad es acusar al PO de ser un agente del Foro de San Pa­blo, cuando el Mst es una de las organizaciones fundado­ras de ese Foro y además se caracterizó siempre por apli­car su política, ¡como ésta del frente con Solanas!


Finalmente, la dirección del Mst acusa al PO de haber hecho una conferencia de la izquierda… sin la izquierda, cuando en el periódico Sema­nario Socialista reconocen que “desde hace un par de meses, el PO viene entre­vistando a activistas y di­rigentes obreros, militan­tes del MST y de otras or­ganizaciones de izquier­da, estudiantes, luchado­res barriales, etc., para interesarlos en una supuesta preocupación uni­taria: la necesidad de rea­lizar una ‘conferencia de la izquierda´ que procla­mara un frente electo­ral”. (SS, 8/3/95).


Entonces, ¿quién excluyó a quién?

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