03/03/2011 | 1166

Catamarca: nuestra lucha contra la ‘polarización’

Brizuela y Corpacci, astillas del mismo palo
Candidato a primer diputado

Cristina Kirchner visitó Catamarca y, a pesar de los chispazos con Brizuela del Moral, algo quedó claro: no vino a pelear por el triunfo del Frente para la Victoria ni a encumbrar a su candidata, la senadora Lucía Corpacci (ex vice de Brizuela) como próxima gobernadora.

A pesar de la imagen positiva que las encuestas le atribuyen a la Presidenta, CFK ni amagó con repetir lo que su marido hizo en 2005, cuando se mezcló entre los transeúntes de la ciudad y le puso el cuerpo a la campaña abonando el triunfo del FpV sobre el Frente Cívico de Brizuela. Luego de esto, claro, lo amarró a Brizuela al ‘frente transversal’ que incluía a Cleto Cobos.

Cristina eligió hacer un acto «institucional», o sea junto a su ‘rival’ desde la 125, Brizuela. Como dijimos en un comunicado que dimos a conocer varios días antes de la visita: «Cristina y Brizuela se reparten negocios desde hace mucho… porque ambos son los representantes políticos de los pulpos mineros; ella en toda la Nación, él en nuestra provincia. Ambos tienen un compromiso de hierro con los que saquean nuestras riquezas y contaminan nuestro aire y nuestros ríos». Entre bueyes no hay cornadas -y los dueños de La Alumbrera y Agua Rica tampoco se las permitirían.

Después del desembarco presidencial, los comentaristas políticos coincidieron en que la visita no había creado un riesgo para la re-reelección de Brizuela. Los chisporroteos el día del acto entre Nación y Provincia -seguramente por intereses de caja cruzados- son más para la tribuna que para quebrar la perpetuidad del Frente Cívico en el poder. La sangre ni siquiera enfiló para el lado del río.

Catamarca en emergencia

Mientras la campaña se desarrolla y los candidatos reparten promesas y slogans, las lluvias dejaron a cientos de familias con sus casas quebradas o directamente derruidas. Los pueblos mineros, principalmente, quedaron aislados por la destrucción de los caminos y los derrumbes en las quebradas. Unos días de lluvia fueron más que suficientes para desnudar, en plena campaña electoral, lo que el saqueo de los pulpos mineros ha dejado a Catamarca.

No fue a esto a lo que oficialistas y opositores dedicaron su atención: decretaron un tendal de subsidios y beneficios impositivos para los terratenientes del olivo, lo que de paso avivó una pelea entre competidores avalados por el poder de un lado o del otro. Nadie dijo que los trabajadores rurales ganan por la bandeja de aceitunas ocho pesos (cuanto más lejos de la capital menos ganan, llegando a cinco pesos en el interior). En el acuerdo del precio de la bandeja (que oscila entre 20 y 25 kilogramos) estuvo el gremio de Venegas, Uatre.

La «transición» catamarqueña

La campaña del Partido Obrero está poniendo de manifiesto los intereses comunes entre Brizuela y Corpacci, quienes han puesto en marcha el operativo de polarización para quedarse con el 90% de los votos. La intención de polarizar la elección -una estafa a todas luces- está al servicio de que el electorado no rompa el corralito político de la oligarquía catamarqueña y, de ese modo, aislar la rebelión contra los pulpos mineros y contra el gobierno que avala la destrucción de los glaciares, la cual tiene su epicentro en el pueblo de Andalgalá. Pero ni siquiera este operativo concertado ha menguado la intención del 40% que goza la abstención y el voto en blanco. El ingreso de nuestro partido en la Legislatura -sobre la base del 6% promedio que obtuvimos hace dos años (un 8% en Capital y más del 10 en Valle Viejo)- está condicionado a que derrotemos la polarización que se intenta fabricar y a la persuasión que logremos entre el electorado votoblanquista popular rebelde de que el mejor golpe al sistema es votar al Partido Obrero, para iniciar la transición política hacia el derrocamiento de este régimen.

La transición política en Catamarca se manifiesta en la persistente disolución del peronismo, la desaparición del frente transversal y el retroceso del FpV. Por el lado de las masas, se ve en la rebelión antiminera -la cual todos los partidos del régimen quieren cooptar, ya que no han podido derrotarla en forma directa. Una rebelión similar se manifiesta en la lucha contra la precarización laboral y en el surgimiento de agrupamientos de autoconvocados. Es el resultado del hartazgo popular frente a la dinastía de los pulpos mineros, de la oligarquía y de sus agentes.

Reforzar el protagonismo con representación popular

En 2009, la votación al Partido Obrero fue la expresión electoral de esa transición en curso. Nuestro partido se coloca como la expresión del pueblo catamarqueño decidido a terminar con años y años de los mismos políticos que actúan como funcionarios de los terratenientes y los pulpos mineros. El ingreso del Partido Obrero a la Legislatura provincial será un poderoso factor de organización de la lucha por el derecho al trabajo, para terminar con la esclavitud laboral, el abuso sobre el trabajador rural y sus hijos. Con el Partido Obrero en la Legislatura, estará presente la defensa de nuestros ríos, nuestro aire, nuestra agua; se hará fuerte el «¡No a Agua Rica!» que miles de andalgalenses repiten cada sábado en la plaza 9 de Julio de Andalgalá.

El 13 de marzo, el voto a la Lista 14 es el voto por:

• No a Agua Rica. Por la nacionalización de la minería y el agua de riego y consumo bajo control de los trabajadores.

• Abajo la tercerización y el trabajo en negro. Incorporación a planta permanente. Salario mínimo igual a la canasta familiar. 82% móvil para jubilados.

• Por un fondo público para industrializar la provincia (y así terminar con la desocupación) bajo control de los trabajadores.

• Las grandes olivícolas pagan el 0,15% sobre el valor real de la tierra. Por un impuesto rural del 35%.

• Fuera los Venegas, por cuerpos de delegados en todas las fincas de la provincia.

• No a la falsa polarización Corpacci y Brizuela, fingen que se pelean para que el electorado no salga del corralito político de la oligarquía de Catamarca.

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