De luchador gremial a militante político
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candidato a legislador porteño por el Partido Obrero
Yo nunca milité en política, ni me afilié a ningún partido, aunque tuve en mi juventud simpatía por el partido peronista cuando vivía Perón. Siempre me gustó el gremialismo sano sin corrupción; he luchado mucho, he sido delegado gremial de Luz y Fuerza en mi sector, Personal Móvil de Mantenimiento, durante 20 años. He estado preso por gremialista infinidad de veces, siempre un par de días, pero la última vez estuve preso 49 días, en el año 1976, bajo la dictadura. Es que siempre me gustó la lucha honesta, no la burocracia sindical que siempre, tanto antes como ahora, pone la Cgt al lado de los patrones y gobiernos.
Alrededor de 1986 estuve con los Jubilados de Plaza Lavalle, colaborando mucho con Norma Plá y Giovanini, de Luz y Fuerza. Luchábamos por la gente desocupada y por los jubilados, organizábamos ollas populares, merenderos de mate cocido y torta frita o pan o facturas. Salimos en la TV al lado de la vaca que habían puesto en la Plaza Lavalle para hacerle ver a la gente la miseria que había: "las vaquitas son ajenas...".
Me he volcado últimamente a la política del Polo Obrero porque me gusta su lucha por la clase sumergida, en bien de los pobres y necesitados de la República; en realidad, cada vez me gusta más. Estoy luchando en dos frentes, político y gremial, construyendo la Asamblea de Desocupados de San Cristóbal en el Polo Obrero, en el merendero que funciona en nuestro local de Catamarca 830, y ahora acepté ser candidato en la lista que enfrenta a Ibarra, a Macri, a Bullrich... Me estoy compenetrando de política porque lo gremial siempre fue mi fuerte, pero hace años que estoy jubilado.

