El Ojo Obrero en el Pic-nic
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La actividad desarrollada por el Ojo Obrero durante el Pic-nic podría resumirse en una frase: un rotundo éxito político y organizativo. (Aprovechamos para agradecer a todos los compañeros de la organización que hicieron posible montar la carpa.)
La carpa de proyecciones en todo momento estuvo llena. Cientos de personas visitaron el stand mirando sus pelis favoritas o aquellas que todavía no habían visto (un acierto el haber elaborado un programa de proyecciones). La importante afluencia de los niños del Polo, preparados desde tempranito y ansiosos para la proyección de Antz, ya nos indicaba el entusiasmo y avidez que reinaría durante el resto de la jornada.
Las muestras fotográficas colgadas entre los árboles también tuvieron un importante impacto entre los compañeros, que luego se verificaría en la gran cantidad de fotos, postales y almanaques vendidos durante todo el día.
Es importante destacar que en el Polo y el Partido se profundiza la comprensión sobre la importancia que tiene contar con materiales audiovisuales propios para mostrar las luchas de las compañeras y compañeros.
La proyección de "Argentinazo, comienza la revolución" (versión Plus), con el discurso de Jorge Altamira del Pic-nic del 2001, premonitorio del Argentinazo, provocó asombro, sonrisas y gestos de aprobación de un auditorio que comprueba en la práctica la certeza de los análisis del Partido Obrero y la importancia del método marxista para una caracterización precisa de nuestra realidad.
Otro aporte a la campaña de formación política de los compañeros: la proyección de los videos de Grissinópoli y Sasetru profundizando sobre la experiencia de gestión obrera y todas sus implicancias; y "Piqueteros Carajo" e "Inundados", que desnudan el carácter de clase del Estado. También fue proyectado el corto "Me matan si no trabajo y si trabajo me matan", documental de Raymundo Gleyzer, que fue para los asistentes un acercamiento al cine militante de los ’70.
Un punto aparte merece el adelanto del video sobre la lucha de las mujeres (estamos elaborando el video definitivo "Paso a las Luchadoras" para el 8 de marzo). Después del suspenso y tensión que se produjo por un desperfecto técnico que retrasó unos minutos la proyección, las compañeras lo recibieron con lágrimas en los ojos, alegando que retrataba exactamente los sentimientos que recorrieron nuestra intervención en Rosario.
Merece un párrafo aparte la experiencia de observar desde atrás de la pantalla a los compañeros al ver una proyección: sus caras al reconocerse en los videos se transforma, es como si la lucha política que llevan a cabo todos los días se viera realzada; una merecida demostración de existencia mediática (histórica) de su propia lucha. El orgullo de reconocerse como luchadores nos afecta a nosotros, que los filmamos, y a ellos, por ser protagonistas del movimiento piquetero que, como recalcó Altamira en el discurso de cierre, involucra a los sujetos conscientes del cambio revolucionario.

