19 de abril: Día contra la violencia policial

La Legislatura porteña acaba de declarar al día 19 de abril *aniversario del crimen de Walter Bulacio* como «Día contra la violencia institucional hacia los jóvenes». La resolución fue adoptada luego de que fuera refutado en el debate un proyecto de la Alianza que declaraba al aniversario de Bulacio como «Día de la no violencia contra los jóvenes». Los propios autores del proyecto, al reseñar los datos del caso Bulacio, no hicieron sino relatar la trama de una verdadera conspiración contra la juventud: el «expediente Bulacio» recorrió más de 30 juzgados, sin tener aún sentencia en primera instancia. Los responsables de su muerte fueron sobreseídos provisoriamente, y continúan ligados a la Policía. Pero el crimen de Bulacio integra, como se mencionó en la Legislatura, una verdadera «metodología» de violencia estatal contra la juventud. «Según la Correpi *señaló el diputado aliancista Cortinas*, en 1998 la cantidad de muertes provocadas por efectivos policiales, sin mediar enfrentamientos armados, ha sido de cuatrocientos setenta; y desde 1998 al 2000, se ha duplicado ese número: hay ochocientos treinta y tres muertes.» Semejante denuncia se contradecía, sin embargo, con la propia declaración aliancista, que disimulaba la raíz policial y estatal de la violencia contra la juventud.


Altamira pidió la palabra, para observar la contradicción insalvable de la propuesta. «Si el Estado argentino, la Constitución y el ordenamiento político estatal argentino reconocen a las fuerzas de seguridad el monopolio de la violencia, ¿cómo puede declararse un ‘Día de la no violencia’ dentro de un régimen estatal, político y social que monopoliza la violencia? Es un contrasentido. En ese ‘Día de la no violencia’, ¿la policía va a tener feriado? Tienen un problema grave en las manos y escapan con un eufemismo. Aquí la violencia está institucionalmente instalada. Entonces, no podemos caer en la hipocresía de un ‘Día de la no violencia’. La violencia contra los jóvenes *interpeló Altamira* ¿no se conecta al conjunto del régimen social y político, y a su funcionamiento?»


Estado de sitio contra la juventud


«En los Estados Unidos, que es el modelo en el que se inspira todo esto, hay 564 ciudades en las que impera el «estado de sitio» contra la juventud en un país que es citado como modelo del estado de derecho. A partir de determinada hora los jóvenes de cierta edad *que en algunos casos puede llegar hasta los 18 años* no pueden andar o transitar por la calle si no es en compañía de sus propios padres. ¿A qué modelo de sociedad responde todo esto? A un modelo de profundas contradicciones sociales y antagonismo crecientes, de injusticias cada vez mayores que procuran ser cerradas con un marco institucional extremadamente represivo(…).»


«¡Están torturando y matando a nuestros chicos! El 19 de abril del año que viene, ¿se va a declarar asueto en las comisarías? Al menos *reclamó Altamira* nos tendríamos que pronunciar con una resolución que instituya el 19 de abril como ‘Día nacional contra la violencia policial’. En ese caso yo lo voto, con independencia de otras limitaciones…» Luego de un cuarto intermedio, los autores del proyecto modificaron su versión original, proponiendo declarar al 19 de abril «Día contra la violencia institucional hacia los jóvenes en memoria del adolescente Walter Bulacio». En el segundo artículo de la resolución, se estableció que «cada año en ese día se desarrollarán actividades vinculadas con la difusión y protección de los derechos de los jóvenes, con especial énfasis en el rechazo de los episodios de violencia protagonizados por las fuerzas de seguridad contra ellos».


En estos términos, la declaración resultó aprobada.


Violencia legítima e ilegítima


También en la votación «en particular» se planteó otro debate político. El cavallista Santiago de Estrada y la peronista Alicia Pierini propusieron que la condena fuera restringida a la violencia ilegítima, ya que «si un joven comete un delito y un integrante de la fuerza de seguridad lo va a apresar, estaría ejerciendo violencia legítima. En el caso de condenar a las fuerzas de seguridad, habría que hacerlo cuando se tratara de una violencia ilegítima, porque las fuerzas de seguridad, por su propia naturaleza, aplican violencia». Altamira respondió que «no corresponden apreciaciones como ‘exceso’ o ‘ilegitimidad’… Lo que estamos discutiendo acá es una metodología contra la juventud, que se pone de manifiesto en la existencia de mil chicos muertos por ‘gatillo fácil’ en la Argentina». La calificación de «ilegítima» fue derrotada.


En los términos en que finalmente fue aprobada, la declaración de la Legislatura es una conquista para el movimiento democrático y juvenil. Hay que hacerla valer en todos los colegios y barriadas, actos, pronunciamientos y movilizaciones contra la represión policial a la juventud.

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