Otro caso de ‘gatillo fácil’

A fines de diciembre se produjo otro caso de ‘gatillo fácil’ en Río Cuarto. Sergio Bonahora, 24 años, y un amigo, fueron secuestrados de la vereda de la casa de éste, golpeados e insultados por el sargento primero Jorge Ferreyra y el agente Gabriel Lajara.


Al querer escapar, Sergio fue baleado por la espalda. La policía demoró más de media hora en llamar a la ambulancia. Durante ese lapso, armó la fábula de que Sergio era un delincuente con pedido de captura (sin que aparecieran la denuncia ni el denunciante), y le ‘plantó’ un arma para simular un tiroteo (el arma fue robada por los mismos policías de la sede policial, lo que motivó la remoción de toda la comisaría del barrio). La causa cayó en manos del juez Bustamante y del fiscal Fantín, históricos encubridores de muertes dudosas y de la desaparición de niños y otros casos de ‘gatillo fácil’, como el de Pablo González.


El día 28 de diciembre, familiares, vecinos, amigos, organizaciones políticas y de derechos humanos, se movilizaron exigiendo el juicio y castigo a los asesinos y el cambio urgente de la ridícula carátula de homicidio simple.


Sergio se suma a las decenas de víctimas del accionar policial en Córdoba. Está planteado organizar una profunda movilización para imponer la perpetua a los asesinos y el desmantelamiento del aparato represivo y la cárcel a los cómplices ‘oficiales’ de esta barbarie.

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Vecinos, organizaciones sociales y sindicales, junto a los familiares y amigos de Franco, se movilizaron nuevamente, para reiterar el pedido de juicio y castigo a todos los responsables.