13/12/2017

A 43 años de los asesinatos de Fischer y Bufano

Hoy 13 de diciembre se cumple otro aniversario de este crimen de la Triple A, que aún permanece impune.

Jorge Fischer y Miguel Bufano eran militantes de Política Obrera y miembros del comité de la zona norte del Gran Buenos Aires. Ambos eran obreros de la fábrica Miluz desde 1972 y fueron protagonistas de la toma de la empresa que realizaron los trabajadores, en reclamo de reivindicaciones salariales y laborales. Jorge encabezó la organización gremial que logró imponer a la patronal, funcionando en asambleas, aumento de salarios, un aguinaldo extra, la re categorización, el cese de suspensiones y despidos, la baja del ritmo de producción y mejoras en la seguridad laboral.


Asistió, mandatado por la comisión interna de Miluz, al Plenario Nacional Antiburocrático en Villa Constitución, realizado el 20 de abril de 1974, en apoyo a la lucha de los trabajadores metalúrgicos de la ciudad. Su voz e intervención fue rescatada de los archivos del Congreso Nacional por los realizadores de la película Cuarenta Balas, en el 2014, donde se le escucha nominar la conformación de una Coordinadora Nacional de fuerzas antiburocráticas, y de realizar un acto conjunto para el 1º de Mayo con Tosco y Salamanca.


Su asesinato estuvo enmarcado por la expulsión de Perón de los Montoneros de la Plaza de mayo y la exigencia del gobierno peronista de cese de todo movimiento reivindicativo. El gobierno peronista y la burguesía recurrieron a la represión para liquidar al movimiento. El primer golpe lo recibió la fábrica Panam: sus trabajadores fueron salvajemente reprimidos y su comisión interna despedida. La asamblea general de Miluz se solidarizó con Panam y jugó un activo rol en su defensa. En esas asambleas de solidaridad los compañeros Fischer y Bufano se destacaron por su participación.


El crimen de ambos jóvenes fue diseñado por la patronal en complicidad con la burocracia sindical del gremio de la pintura, que durante las semanas previas montó una campaña ataques a la interna, especialmente contra su delegado general, Jorge Fischer.


La tarde del 13 de diciembre habían sido convocados a la fábrica por el médico legal de Miluz. Ambos se encontraban con carpeta médica, porque la organización a la que pertenecían (Política Obrera, luego Partido Obrero) había resuelto que no se acercaran a la fábrica por su seguridad. A pesar de ello concurrieron, tal vez convencidos que a plena luz del día y rodeados de sus compañeros nada podría pasarles. (Todo lo contrario a lo que Sergio Bufano, en forma inexplicable, afirma en su columna de Perfil del pasado domingo, en la cual escribió que “por una orden de la dirección del partido al que pertenecían, y que ellos aceptaron ingenuamente, fueron a un lugar al que no tendrían que haberse acercado”.)


Cuando abandonaron la fábrica, acompañados por varios compañeros, Fischer y Bufano fueron seguidos y bajados por la fuerza del colectivo que habían tomado. Sus cuerpos acribillados a balazos aparecieron dos días después en un basural de Avellaneda.


El crimen de los compañeros permanece impune. La Justicia Federal consideró que no está suficientemente probado que se haya tratado de un crimen de la Triple A, y la causa pasó a tramitar en el Tribunal N°6 como un crimen de la Policía de la Coordinación Federal.


Jorge Fischer y Miguel Angel Bufano formaron parte de una generación de obreros y militantes que protagonizó las grandes huelgas, las tomas de fábrica, la recuperación de los sindicatos y la formación de agrupaciones clasistas entre los años 60 y 70; formaron parte de esos miles de compañeros que perdieron sus vidas a manos de la Triple A, desaparecieron con la dictadura o debieron exilarse.


A 43 años de sus asesinatos, la memoria de Fischer y Bufano, su lucha y banderas están presentes en cada compañero del Partido Obrero.